CSO – Consejo de Salud Ocupacional

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Mantengamos el COVID bajo control en el trabajo

El Consejo de Salud Ocupacional (CSO) se preocupa porque las personas se desenvuelvan en un lugar de trabajo seguro y saludable. Por eso pone a disposición de empleadores y trabajadores una guía que tiene el fin de reconocer y atender cuanto antes los riesgos que se puedan presentar en cada sitio, según sus particularidades

Todos estamos ya familiarizados con los protocolos para evitar el contagio de la COVID-19. Lavado de manos, distancia social, mascarillas, alcohol para limpiar superficies; sin embargo, muchas personas todavía están laborando desde sus casas. Poco a poco, conforme la economía comience a reactivarse, más trabajadores volverán a sus centros laborales por lo que es importante estar preparados para ese momento.

Con el fin de tratar de mantener bajo control los contagios, el Consejo de Salud Ocupacional (CSO) puso a disposición de empleadores y trabajadores una guía que tiene como objetivo reconocer y atender los riesgos en los diferentes escenarios laborables.

Prevención y mitigación del COVID-19 en los lugares de Trabajo en Costa Rica es el nombre de la guía y fue elaborada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Es un instrumento de información sobre la enfermedad en sí, trata el tema de la prevención, reconoce y atiende los riesgos específicos de cada sitio con la idea de no exponer a otras personas.

El material, que está dirigido a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas, proporciona información general de la enfermedad: ¿Qué es? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se produce el contagio? ¿Cuáles son las personas de alto riesgo? y ¿Cuáles son los tratamientos disponibles hasta el momento?

El documento está enfocado en orientar a los empleadores a que dispongan de protocolos específicos sobre COVID-19.

Es importante mencionar que las medidas sugeridas en el documento continúan en revisión según la evolución epidemiológica de la enfermedad, basándose en las fuentes oficiales de información de la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud.

Manos a la obra

La primera recomendación que hace la OIT es crear un grupo de trabajo (una especie de Comité de Gestión COVID-19), en él debe de haber una persona coordinadora y varios integrantes, asignando roles y responsabilidades.

Si por alguna razón no se puede designar un grupo de personas a esta tarea, la sugerencia sería designar un responsable de la gestión.

Una vez designado él o los responsables, sigue la fase de planificación y aplicación, la cual debería estar conformada por varios pasos:

Paso 1. Primero hay que evaluar las condiciones del centro de trabajo y definir las medidas necesarias para garantizar la seguridad y salud de las personas trabajadoras.

Paso 2. Caracterizar los grupos de interés que tienen relación con el lugar de trabajo. Aquí se incluyen: las personas que laboran directamente en las instalaciones de la empresa, las que laboran fuera, los externos que brindan servicios tercerizados, clientes y usuarios.

Paso 3. Identificar y evaluar todos los riesgos en el lugar de trabajo con las posibles fuentes de exposición y contagio de la COVID-19, considerando los procesos, áreas y puestos de trabajo en el paso N°1 y los grupos de interés identificados en el paso N°2.

Paso 4: Una vez realizada la identificación y evaluación de los riesgos por COVID-19, se procede a definir las medidas de prevención y mitigación que se deben implementar identificando las posibles fuentes de contagio de cada área o puesto de trabajo.

Paso 5: Finalmente, lo recomendable es trabajar en un cronograma de trabajo e implementación.

Una vez realizada la evaluación de los riesgos y definidas las medidas de prevención y mitigación de COVID-19 en el lugar, se debe proceder a elaborar un cronograma de trabajo en el que se indiquen las acciones que se van a implementar, los recursos (materiales, económicos, humanos, otros) para llevar a cabo dichas acciones, los responsables de gestionar y ejecutarlas, las fechas de cumplimiento, dar seguimiento y llevar un control del cumplimiento de las mismas.

Algunas de las áreas que deben contemplarse:

  • Accesos: evaluar el riesgo potencial de interacción entre las personas trabajadoras y otras personas, como proveedores, contratistas, clientes, usuarios y visitantes; e implementar las medidas para prevención.
  • Comunicación y divulgación: el lugar debe implementar un mecanismo de comunicación interna para mantener informadas a las personas sobre las medidas de prevención y mitigación.
  • Información y capacitación: se deben realizar acciones informativas y educativas para todos los trabajadores.
  • Distanciamiento físico de seguridad y espacios de trabajo: se recomienda la implementación de teletrabajo, demarcación de áreas de atención del cliente, y evitar todo tipo de congregación de personas, entre otros.
  • Servicios de salud y manejo de casos COVID-19: debe de definirse un protocolo a seguir en el caso de una persona resulte positiva. A quién avisar, cuáles personas estuvieron en contacto con la persona y asegurarse de que la persona sea bien atendida.
  • Promoción de la salud: las personas trabajadoras están en obligación de colaborar con las personas empleadoras para la puesta en práctica de todas las medidas de prevención, protección y promoción de la salud.
  • Condiciones de higiene y limpieza: los empleadores deben mantener los insumos y medios de higiene básicos (papel higiénico, jabón para manos, desinfectante en gel a base de alcohol al 70% y toallas).
  • Instalaciones higiénico-sanitarias: Disponer de pilas, jabón y toallas para lavarse las manos.
  • Transporte público: Informar a los trabajadores que deben desplazarse en transporte público las medidas de prevención para reducir el riesgo de contagio.
  • Viajes de trabajo: evitar en la medida de lo posible, viajes dentro o fuera del país. Si el viaje es indispensable, tomar las medidas higiénicas necesarias. Si el viaje es fuera del país, la persona trabajadora deberá estar en aislamiento domiciliario hasta por 14 días naturales.
Una vez realizada la evaluación de los riesgos y definidas las medidas de prevención y mitigación de COVID-19 en el lugar, se debe proceder a elaborar un cronograma de trabajo en el que se indiquen las acciones que se van a implementar, los recursos (materiales, económicos, humanos, otros) para llevar a cabo dichas acciones, los responsables de gestionar y ejecutarlas, las fechas de cumplimiento, dar seguimiento y llevar un control del cumplimiento de las mismas.<

Guía Práctica de Salud y Seguridad en el Trabajo (SST) Prevención y mitigación del COVID-19 en los lugares de Trabajo en Costa Rica

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