A tan solo cuatro días de haber dejado el cargo como vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia, la magistrada Patricia Solano recordó uno de los episodios más extraños que le tocó vivir cuando era jueza penal en San José.

Narró que, hace ya varios años, pidió cambiar el bombillo de su oficina. Cuando el personal de mantenimiento realizaba el trabajo, encontró en el cielorraso una “guaca de expedientes”. Esa situación, además de sorprenderla, la hizo comprender que había una “fuerte corrupción a lo interno” del Poder Judicial, porque “por algo quisieron esconder esos casos”.

Muchos años después, ella entendió que los funcionarios judiciales no se corrompen por bajos salarios ni por otras situaciones. A su criterio, el Poder Judicial no tiene una forma “estricta” de escoger a su personal, lo cual permite que lleguen personas con intereses distintos al de hacer justicia.

“La gran debilidad que tiene el Poder Judicial es la selección del personal. Y cuando hablo del personal, me refiero a todo el personal, no solo la judicatura. Vea que para ingresar a otras instituciones, lo han esculcado antes de que usted logre tan siquiera hacer un permiso. Aquí (Poder Judicial), no”, acotó Solano, quien permaneció en la vicepresidencia durante dos periodos consecutivos (2019-2023).

Detalló que los nombramientos de confianza no son los únicos que se hacen sin control, sino que también todos aquellos que son en propiedad, lo cual es de suma preocupación.

“Yo puedo decir que, por ejemplo, si se me va la secretaria, puedo decir que nombro a equis persona como mi secretaria. Puedo no saber ni quién es, ni saber quienes son sus parientes, ni sus antecedentes ni los vínculos de interés que tiene. Pero la puedo nombrar.

“Eso es lo de confianza, pero en el personal ordinario así nombramos también. Es más, hasta que nombramos en propiedad es que le hacemos los estudios. ¿Ya para qué?”, se cuestionó la alta jueza.

Se buscan cambios

Mencionó que, pese a que durante mucho tiempo no hubo una preocupación real de la institución por mejorar ese mecanismo, desde que ella llegó a la vicepresidencia se dedicó a generar cambios que combatan la corrupción interna.

Debido a que ese cargo le permitía conformar el Consejo Superior del Poder Judicial, insistió en la importancia de que el departamento de Gestión Humana maneje un “banco de empleo”.

Además, dijo, es necesario que se les restrinja el poder a las jefaturas de escoger al personal, sin ningún control.

En este sentido, contó, se ha trabajado en una modificación en el reglamento interno de la carrera judicial; esto para que obligue a los interesados a hacer una declaración de sus intereses de previo a su ingreso. “Quiero que digan quiénes son sus parientes, si tiene conflicto y sus antecedentes”, acotó Solano, al tiempo que agregó que apenas esa propuesta está en redacción.

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