El ministro de Obras Públicas y Transportes, Luis Amador, compareció ante los diputados de la Comisión de Infraestructura, para dar sus conclusiones en relación con el accidente ocurrido en Cambronero el 17 de setiembre del año anterior, que cobró la vida de nueve personas.

Al igual como lo ha indicado en varias ocasiones, el jerarca aseguró que lo ocurrido fue un accidente imposible de predecir.

Amador aseguró que había estudios del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LANAMME), que se refería a cuatro puntos que había que atender en esa zona, pero ninguno mencionaba el punto donde ocurrió el accidente. Además, dijo que el informe de geotecnia indica que se trata de una condición común para muchas otras carreteras y que constituyó un evento fortuito e imprevisible producido por las lluvias de la época.

“Primero era impredecible, segundo no había forma de que nosotros hubiéramos podido reconocerlo en nuestras valoraciones visuales porque estaba cubierto de montaña, y lamentablemente ocurre la tragedia que ya todos conocemos”, leyó Amador ante la Comisión.

El ministro aseguró que el Consejo Nacional de Vialidad carecía de protocolos de cierre de emergencias, y que la vía no se había atendido antes porque no había contratos de mantenimiento vial.

“Desde que eso ocurrió hemos venido trabajando con apoyo del Instituto Meteorológico, la Comisión Nacional de Emergencias, gente del Conavi, del MOPT, del Ministerio del ambiente, y generamos un protocolo de cierra preventivo de rutas, de montaña, en ese protocolo se valora saturación de suelo, de cantidad de lluvias, alarmas que el meteorológico pueda enviar, y una serie de aspectos técnicos que permite hacer ese cierre”, agregó Amador.

Ante las consultas de los legisladores, Amador dijo que se necesitan más para poder realizar los estudios necesarios en las zonas que representan un peligro, incluso, aseguró que en Puriscal hay una propiedad que representa un peligro parecido al de Cambronero.

Incluso, Mauricio Batalla, director del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), aseguró que el país debería estar invirtiendo un 4% del producto interno bruto (PIB) en infraestructura vial.

“Entendemos la situación critica en la que está el país, pero cada uno debe pelear por lo suyo, yo debo pelear por la infraestructura y seguiré abogando por más recursos para poder atender las rutas nacionales”, afirmó Batalla.

El representante del Conavi dijo que hay 936 rutas en mal estado y que se llevan más de dos años sin contratos de conservación. Según Batalla, estima que para este primer trimestre del 2023 se firmen los primeros contratos.

Colaboró la periodista Melany Corrales

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