Expertos en la materia de salud aseguran que la pandemia continúa, y así lo evidencian las nuevas variantes de Omicron: BQ.1 y BQ.1.1, específicamente, la más reciente ha sido apodada como “Perro del infierno”.

Los síntomas de estas nuevas variantes son muy similares a los provocados por el virus original de la COVID-19: dolor de garganta, tos, malestar general, fatiga, pérdida de la voz, diarrea, fiebre, dolor muscular, ritmo cardíaco elevado, además de uno de los síntomas más característico de esta enfermedad: la pérdida de olfato y gusto.

“Las subvariantes de Ómicron se han ido desplazando unas a otras, conforme han ido adquiriendo, mediante mutaciones, mayor capacidad de ser trasmitidas de una persona a otra, es así como en este momento han aparecido en Europa y EEUU, las subvariantes B.Q.1 Y B.Q.1.1, que han ido desplazando a sus precedentes”, explicó el epidemiólogo de la Universidad Nacional, Juan José Romero.

En Costa Rica, según datos del Ministerio de Salud e INCIENSA, semanas atrás ambas subvariantes ya fueron identificadas en el país, la B.Q.1 en las semanas epidemiológicas 36 y 40, y la B.Q.1.1 “Perro del Infierno” en la 42, es decir, la semana del 16 al 22 de octubre del presente año.

“En nuestro país ya fue detectado un caso de B.Q.1.1 y reportado por INCIENSA, lo cual nos dice que, como ha ocurrido previamente, vamos atrás de lo que se observa en el hemisferio norte, y es probable que esta subvariante también empiece a desplazar a las precedentes, no sabemos a qué velocidad lo hará, lo que, si es cierto, es que no hay indicios o evidencia que nos digan que es más virulenta, dañina o que va a tener un escape inmunitario a la vacuna” detalló el epidemiólogo Romero.

El experto costarricense señala que como país debemos estar preparados, porque podría producir reinfecciones o brotes, que siempre van a afectar al sistema de salud.

Casos confirmados en la región

Precisamente este sábado 12 de noviembre la ministra de Salud Chile, Ximena Aguilera, confirmó que se ha detectado la sub-variante “perro del infierno” en Chile.

“Aquí se ha detectado, pero no es la predominante. Seguimos con el predominio de BA.4 y BA.5 (…) tiene esta capacidad de transmisión más fuerte, pero no hay evidencia de que tenga una mayor gravedad”, expuso la titular.

Según las estimaciones del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades, más del 50% de las infecciones por COVID serán por BQ.1 y BQ.1.1 a principios/mediados de diciembre. A principios de 2023, podrían representar más del 80% de los casos.

 

Publicidad Aproveche la mejor conexión en Fibra Optica para su empresa con RACSA