En Costa Rica, aproximadamente 500 mil personas mayores de 19 años padecen diabetes mellitus (DM), una enfermedad metabólica crónica que se caracteriza por mantener niveles elevados de glucosa en sangre y que, de ser mal controlada, induciría a complicaciones que pueden provocar la muerte.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Costa Rica (INEC) del 2019 al 2020 el incremento de la mortalidad relacionada a la enfermedad fue de un 32.6%, al pasar de 1.709 fallecimientos anuales, a 2.267.

Investigaciones de la Organización Panamericana de la Salud han identificado algunas causas principales del aumento de casos de diabetes, como la obesidad y el sobrepeso, la inactividad física, y la ingesta de alimentos ricos en grasas saturadas, azúcar y sal. Además, se pueden encontrar otros detonantes, como los antecedentes familiares, edad, síndrome del ovario poliquístico, presión arterial alta, niveles anormales de colesterol y triglicéridos o incluso, la raza.

En el marco del Día Mundial de la Diabetes, la Asociación Costarricense de Endocrinología (ASCEND), la Asociación Costarricense de Cardiología (ASOCAR), la Asociación Costarricense de Nefrología (ASCONE) y la Dirección Científico Docente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, en alianza con organizaciones de pacientes, hacen énfasis en el impacto de la enfermedad en el país y en los desafíos que afronta el sistema de salud, pues un paciente mal controlado desencadena una serie de complicaciones por padecimientos correlacionados, así como un incremento en carga económica a los sistemas de salud. Es por esto, que en esta ocasión la unión de estas sociedades médicas conduce a desarrollar un compromiso público para presentar a la CCSS y promover algunas acciones para el tratamiento integral de los pacientes.

“Buscamos educar sobre la importancia de la prevención y de cómo identificar los factores de riesgo para que el paciente cuente con un diagnóstico oportuno, permitiendo que como sistema de salud ofrezcamos soluciones terapéuticas innovadoras que brinden un beneficio real al paciente. Debemos crear conciencia de que se puede vivir una diabetes controlada, trabajando de la mano entre especialidades médicas, pero sobre todo brindando al paciente un acceso real a mejores tratamientos que logren cambiar sus vidas”, comentó el Dr. Javier Calvo, médico endocrinólogo.

La diabetes se puede tratar y sus consecuencias se pueden evitar o retrasar con dieta, actividad física, medicación, detección temprana y tratamiento acordes a evitar futuras complicaciones. También, es importante que los pacientes tomen acciones y puedan prevenir la enfermedad renal derivada de la diabetes, para así reducir el riesgo de eventos adversos, como controlar el nivel de azúcar en la sangre, mantener la presión sanguínea controlada, realizarse pruebas para detectar la ERC al menos una vez por año, tomar los medicamentos para controlar el nivel de glucosa en la sangre, el colesterol y la presión sanguínea, una dieta balanceada, actividad física y evitar el consumo de tabaco y alcohol.

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