Pese a que mucho se habla del retraso educativo que tienen los miles de estudiantes del país, la ministra de Educación Anna Katharina Müller Castro resaltó que, a su criterio, de lo que debería estarse hablando realmente es de la salud emocional de los menores de edad.

Müller se mostró sumamente preocupada porque, según dijo, el ánimo de los alumnos fue muy golpeado por los efectos de la pandemia. Dijo que hacer que los menores regresaran “rápido a las aulas” fue una decisión “que no la hicimos muy bien”.

“Creo que debió haber primero un periodo de convivencia, donde los chicos entendieran qué pasó en la pandemia. (…) Siempre hay esa angustia, porque es una nueva forma de relacionarse. Ya no era igual, no hay abrazos, hay un cambio en el comportamiento”, detalló.

Por eso, consideró, la salud mental debe ser un elemento importante al igual que lo es la educación como tal. “La parte emocional es sumamente importante. Poco ayudamos a un chico con pensamientos suicidas al obligarlo a aprender matemáticas. Hay que balancear ambas cosas y los docentes han hecho un trabajo extraordinario”, dijo.

No se está ‘tan mal’

Más allá de insistir en volcar la mirada en temas de salud emocional, la ministra también enfatizó en que, si bien hay cosas por mejorar, lo cierto es que los alumnos “no están tan mal en aprendizaje”.

Acotó que, además, por efectos de pandemia es claro que este rezago es un problema mundial y no solo de Costa Rica.

“Hemos estudiado todos los resultados de las pruebas que se han hecho hasta el momento. Si bien es cierto que no se está al día como uno quisiera, pero es a nivel mundial, no solo es tema del país”, apuntó la ministra quien insistió en que “tampoco hay que forzar un nivel de conocimiento”.

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