Juan Pablo Escobar, quien hoy responde al nombre de Sebastián Marroquín, vivió en carne propia los lujos en los que se desenvuelve el narcotráfico, pero también el miedo, el peligro y el daño que se le hace la sociedad.

Por eso, el hijo de Pablo Escobar, el narcotraficante más popular y perseguido de la historia, busca que los niños y jóvenes no vean el narcotráfico como una forma de vivir bien, lleno de lujos y riquezas, sino como una situación a evitar.

El colombiano está en Costa Rica, donde este miércoles dio una charla a jóvenes en la Ciudad Deportiva en Hatillo.

Uno de los principales mensajes de Marroquín va en contra de las conocidas como narconovelas, en las que se vende que la vida del narcotráfico es el paraíso, obviando lo negativo que conlleva este flagelo.

“El mensaje que más se repite en las redes sociales, a través de los jóvenes es: ‘oye recién vi la serie de tu padre y ahora quiero ser como él’. Esto es justamente el mensaje que preocupa, la enseñanza que le queda a la juventud a partir de las narcoseries, pues es la intención de continuar por ese camino de la criminalidad porque están construyendo héroes, muy entre comillas lo que estoy diciendo, para los jóvenes. Estos héroes como el personaje de mi padre les hace creer que el camino hacia tener dinero, fortunas, ser propietario de un montón de casas, personas, voluntades y demás, es el camino a recorrer”, comentó Marroquín.

El colombiano explicó que las narconovelas omiten algunas partes importantes de la historia, e incluso cambian el perfil de los personajes; puso como ejemplo a su abuela, al asegurar que una serie estadounidense la pinta muy diferente a la realidad.

Por eso, le cuenta a los niños y jóvenes esas historias que no se han dado a conocer. Una de ellas fue cuando tenía 16 años, estaba escondido junto a su padre, con millones de dólares, pero sin nada que comer.

“En un momento la policía hizo un operativo en el barrio donde estábamos nosotros y nos quedamos solo con dinero pero sin comida, y entonces momentos como esos en los que literalmente yo estoy al lado de mi padre y empiezo a morir de hambre, porque no había víveres, pero había montañas de dinero, pues uno se cuestiona cuál es el sentido de tener todo ese dinero alrededor si se supone que lo tienes ahí para que no te traiga hambre ni te traiga miseria, y te compre un montón de lujos y comodidades, y te trae todo lo contrario”, contó el hijo de Escobar.

Marroquín se dedica a dar charlas para hacer conciencia en los niños y jóvenes sobre el problema del narcotráfico, además ha escrito varios libros en los que da su versión de los hechos acerca de su padre y el imperio de droga que creó.

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