“Era 19 de noviembre del 2019. Estaba en el parque de mascotas y cayó un gato. No sé de dónde venía. Yo estaba ahí con mis dos perros y el gato estaba en malas condiciones; lo alcé. Los perros se pusieron inquietos, me lo llevé para mi casa, que está ahí mismo (en la torre de condominios, en Curridabat).

“Llamé a mi novia para que viniera y llevarlo al veterinario porque se notaba que estaba mal. Estaba agonizando. En ese lapso, se murió. Y se me murió en mis brazos. Seguidamente le pedí al muchacho de mantenimiento, que lo enterrara”.

De esa forma, el testigo Andrés Echeverri Echeverría relató lo que ocurrió aquel día, en el que un hombre, de apellidos Saborío, lanzó al felino desde el sexto piso de esa torre de residencias.

Echeverri es uno de los testigos en el juicio que se realiza, desde este lunes, contra Saborío, en los Tribunales de Goicoechea. A él se le persigue por el delito de muerte animal, el cual tiene un castigo máximo de dos años de cárcel.

Él ahondó: “Yo estaba de espaldas a la torre (en la que vive). El gato me cayó al lado, por poco, me cae encima; no sabía de dónde venía, pero me cayó justo a la par. El golpe en el suelo me hizo voltear a ver qué había pasado y vi al gato, que estaba consciente. Pero, como había perros, el gato se intentó defender y, por eso, lo levanté”.

Explicó que, mientras el gato agonizaba, él preguntó en un chat de Whatsapp, donde estaban todos los condóminos, para saber si le pertenecía a alguien. Pero, señaló, nadie le respondió. Por ello, procedió a darle sepuntura.

El descubrimiento

Según contó Echeverri, siete meses después, el 31 de julio del 2020, uno de sus vecinos le envió un video que se había publicado en redes sociales, en donde se ve que alguien lanza al felino.

“Ahí, no se veía quién es el que lo tira, pero sí se ve que era la torre de condominios de nosotros. No podía creer que alguien fuera tan malo”, recordó.

Para lograr entender mejor qué había pasado, él dijo que le escribió a los administradores de la página de red social que lo publicó para solicitarles el video completo. “Les dije que fue un gato que se me murió en los brazos, les pedí el video completo para ver qué había pasado”, recalcó.

Cuando lo tuvo en su poder, añadió, publicó la grabación en el chat de Whatsapp donde estaban el resto de condóminos. “Lo mandé y escribí: ‘Vean la clase de mie… que vive aquí’. Refiriéndome a él (acusado), aunque ni siquiera sabía que él estaba en el chat”.

Después, el video se difundió y fue cuando el caso se abrió penalmente.

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