El deslizamiento ocurrido esta semana en la ruta 27, en el sector de San Rafael de Alajuela, mantiene en vilo a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).

Según Marco Acuña, presidente del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), están en un monitoreo constante porque la CNFL tiene unas plantas río abajo de donde ocurrió el deslizamiento.

“Está provocando efectos en una de las plantas de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz que queda aguas abajo, porque hay mucho arrastre de material, sedimentos, hay represamientos. Entonces, ahí tenemos una alerta importante”, explicó Acuña, en el programa Conversamos, de Canal 13.

El jerarca indicó que aún están analizando qué hacer para evitar una afectación en las plantas, lo cual podría dejar sin servicio eléctrico a miles de costarricenses.

“Tenemos que estar monitoreando qué sucede con ese deslizamiento, porque si se represa agua ahí y después se libera, puede afectar infraestructura de la Compañía. ¿Qué se puede hacer directamente en el cauce? Es algo que los equipos están determinando en este momento, porque también puede ser muy peligroso. Estamos hablando de miles y miles de metros cúbicos de terreno que se movieron al cauce y no tenemos ahorita una respuesta específica a qué vamos a hacer con eso”, agregó Acuña.

Peligros constantes

Los deslizamientos son un peligro que se presenta en nuestro país especialmente en época lluviosa, por lo que hay que estar alertas ya que Costa Rica está a las puertas de los meses más lluviosos.

Ante los acontecimientos recientes como el deslizamiento en Cambronero, que lamentablemente cobró la vida de nueve personas; y el de la ruta 27, el Colegio de Geólogos y el Comité Costarricense de Ingeniería Geológica y del Ambiente, hacen un llamado a unir fuerzas para evitar estas tragedias.

Según estas organizaciones, contrario a lo manifestado por el Ministro de Obras Públicas y Transportes, se pueden hacer evaluaciones que permitan hacer un diagnóstico preciso.

Sergio Mora, del Comité Costarricense de Ingeniería Geológica y del Ambiente, considera que en muchas de nuestras carreteras no se hicieron los estudios de la mejor manera, por lo que es necesario hacer evaluaciones constantes.

“Muchas de estas carreteras, sus corredores, o sus recorridos no tuvieron la profundidad en los estudios geomorfológicos, geológicos, geotécnicos, con suficiente grado de detalle. Y hay ejemplos, por ejemplo, la ruta entre San Ramón y San Carlos, o la ruta 27, la misma ruta 32, los estudios geológicos y geotécnicos que se hicieron, quizás no fueron suficientes. O en algún momento determinado las opciones que había para los trazados de las rutas fueron decididas por aspectos que yo diría más bien pudieron ser de orden financiero”, agregó Mora.

Deslizamiento en las cercanías de la ruta 27
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