La magistrada Patricia Solano Castro, presidenta de Sala Tercera y presidenta a. i. de la Corte, lo dice muy claro: El presupuesto del Poder Judicial es corto en comparación a la cantidad de funciones que tiene; pero, aún así, se debe buscar la manera de eficientar la labor jurisdiccional.

Agregó que, solo así, se lograría evitar causar mayor perjuicio a los usuarios y, por ende, se limpiaría la dañada imagen de la entidad. Por ello, ese sería uno de sus más grandes objetivos en caso de que, el próximo 29 de agosto, sea electa como presidenta en propiedad de la Corte Suprema de Justicia.

Ese día, Corte Plena escogerá en secreto a su próximo jerarca entre Solano; Luis Fernando Salazar Alvarado, magistrado de Sala Constitucional; Orlando Aguirre Gómez, magistrado presidente de Sala Segunda; Luis Guillermo Rivas Loáciga, presidente de Sala Primera; y Roxana Chacón, magistrada de Sala Segunda.

Para conocer un poco más de sus propuestas, este medio conversó con todos los postulantes. Por lo tanto, hasta el domingo 28 de agosto, estaremos publicando dichas entrevistas. La primera en publicarse fue la de Luis Fernando Salazar.

LEA MÁS: Luis Fernando Salazar, candidato a Presidencia de Corte: Abogaré para que votación de Fiscal General sea pública

Ahora, es el turno de Solano y, a continuación, podrá encontrar la transcripción textual de ese encuentro:

¿Por qué decide postularse para Presidencia de la Corte?

Tengo más de 30 años de laborar para el Poder Judicial, y siempre en la judicatura. Siempre trabajé como jueza y estuve involucrada en temas de administración. Durante varios años y varios periodos, fungí como presidenta del Consejo de Administración del Primer Circuito Judicial de San José, donde se ven temas administrativos del Poder Judicial.

La experiencia no solo la acumulé durante mis años en la judicatura en la rama administrativa, sino que también, desde el 2019, casi que entrando a la labor de la magistratura, tuve el honor de ser escogida por mis compañeros como vicepresidenta. Entonces eso me ha permitido también involucrarme mucho en las labores administrativas.

Tengo una clara visión del Poder Judicial, tengo una clara visión de las jurisdicciones y también desde el trabajo que he venido realizando. Creo que desde la Presidencia se pueden  impulsar proyectos importantes en pro de la ciudadanía, en pro de que el Poder Judicial sea más eficiente y efectivo.

Ese es mi interés, hay temas en los que trabajo desde hace muchos años, desde que empecé, como son temas de transparencia, de la función efectiva del Poder Judicial y por eso me interesa ocupar la Presidencia de la Corte.

¿Qué se le dice al usuario por la mora judicial y cuál es su propuesta en este tema?

El tema de la mora es un tema estructural. No es solamente Costa Rica que enfrenta el tema de mora; sin embargo, lo que se ha tomado en muchas ocasiones como mora son los indicadores de gestión. En esto, nosotros tenemos que hacer un enfrentamiento.

Cada jurisdicción tiene su particularidad, sus procesos, tenemos que eficientar la forma de resolver. Tenemos una Dirección de Planificación que es sólida y, en esto, el trabajo que debemos hacer es especializando para que la propuesta y respuesta que demos a los ciudadanos sea más pronta. Eso es parte del trabajo desde la jurisdicción penal. 

A veces, también esta percepción de la ciudadanía sobre el atraso muchas veces no se entiende. Le voy a dar un ejemplo: en 1998, cuando entró a regir el Código Procesal Penal actual, eran 64 personas jueces penales en todo el país. En aquel entonces, ingresaban al Poder Judicial 12.000 causas anuales. En junio del 2021, son 135 jueces penales en todo el país y ¿cuánto ingresa? 112.00 causas.

Ha existido un incremento de un 500%. La cantidad de juzgadoras se duplicó, pero vea la proporción. Entonces, obviamente, no podemos dar la misma respuesta si la cantidad de personal no es la misma.

Agregado a ello, la Asamblea Legislativa le ha asignado al Poder Judicial 134 funciones adicionales en los últimos 20 años sin contenido presupuestario. Obviamente la respuesta que damos no puede ser la misma si los recursos no son los mismos tanto humanos como económicos. Pero tenemos formas, tenemos que eficientar la labor jurisdiccional. La respuesta a la ciudadanía es de los retos que tenemos.

El presupuesto y la eficiencia, ¿qué se dice y cuál sería su propuesta?

En el tema del presupuesto, tenemos que en los últimos cinco años ha estado casi que invariable. No ha existido un aumento en el presupuesto del Poder Judicial; más bien, en el 2020, cuando inició pandemia, el Poder Judicial cedió voluntariamente ₡6.500 millones del presupuesto ordinario. 

En esto hay un tema importante. La Constitución Política asigna al Poder Judicial un 6%. Estaba destinado, según el constituyente, para judicatura. ¿Cuánto consume del presupuesto del Poder Judicial la judicatura? Un 4.2. Durante toda la historia nos asignaron al Ministerio Publico, al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y a la Defensa Pública.

Actualmente, el presupuesto es un 8.2, pero nos asignaron esas tres unidades que son auxiliares de la administración de justicia y el presupuesto no se corresponde. El OIJ es la parte más cara; todos los laboratorios forenses. Por eso el presupuesto no ha aumentado, eso no es cierto. Más bien venimos en un descenso del presupuesto y eso dificulta poder dar una respuesta más eficiente en muchas ocasiones.

Hay otro tema que no deja de ser y  que es sumamente relevante. La jurisdicción penal es la jurisdicción más extensa que tenemos. Tenemos un problema de planta física. Cuando se nos empezó a reducir hace muchos años el presupuesto, no pudimos seguir con planes de construcción de edificaciones.

Esto ha obligado entonces a que tengamos alquileres en plantas físicas inadecuadas, con cantidad de salas pequeñas insuficientes para dar respuesta adecuada a la ciudadanía. Entonces tenemos esos cuellos de botella que imposibilita dar una respuesta más adecuada. Muchas veces tenemos el personal, pero no tenemos la planta física.

Por eso es que en ese trabajo, venimos haciendo una elaboración de optimización de recursos a efectos de, ahora con el teletrabajo, incluso poder optimizar los espacios institucionales, utilizar espacios compartidos a efectos de disminuir las rentas y poder tener algún dinero para poder construir, dejar de alquilar y tener salas de juicios adecuadas para todas las materias y que esos cuellos de botella no se produzcan.

¿Cuál será su rol en la defensa de la independencia judicial?

Soy respetuosa. El Estado Costarricense optó por una división de poderes. Así como respeto los otros Poderes de la República, el Poder Judicial ha sido firme y seremos firmes en la independencia del Poder Judicial.

Dentro de esa independencia se tiene que ver como uno de los ejes fundamentales a la independencia financiera. Ese es uno de los temas. El Poder Judicial dentro del Estado es, de alguna manera y muchas veces, el poder más débil en ese sentido de pesos y contrapesos.

El Poder Judicial son los hombros sobre los que se sostiene la democracia. Por eso, la defensa de la independencia del Poder Judicial es la defensa de la democracia del país. 

¿Cómo sería su rol con los trabajadores judiciales?

Siempre fui jueza y por supuesto que tiene que darse un acercamiento siempre. En mis intervenciones en Corte Plena, siempre he señalado que solo uniendo, construimos. Por eso la cercanía que podamos tener, no hay otra manera de hacerlo.

El Poder Judicial es uno, las personas trabajadoras del Poder Judicial somos uno y por eso tenemos que construir juntos. En cada una de las comisiones que yo lidero, siempre ese es el lema: trabajemos juntos, construimos juntos porque solo en equipo se puede hacer.

Muchas veces se piensa que el presidente tiene más facultades y opciones de hacer, pero es una falsa percepción. Siempre se trata de equipos de trabajo y solo con equipos de trabajo y uniendo fortalezas, salimos adelante con proyectos.

La imagen del Poder Judicial se ha visto envuelta en situaciones fuertes. ¿Cómo mejoraría eso?

Hay una parte en la que hemos sido deficitarios. Y es el tema de la comunicación. El Poder Judicial no ha fortalecido el tema de la comunicación efectiva ni las estrategias de comunicación.

Desafortunadamente, muchas veces las personas usuarias no conocen nuestro quehacer. Es un tema que abrió hace muchos años Luis Paulimo Mora (expresidente de la Corte), pero en la comunicación no hemos sido claros en transmitir. Cuando las personas conocen nuestro quehacer, cuando las personas ven los números y logran entender porqué se dan algunas situaciones, entonces en esos momentos logran entender. Si ve las encuestas que hacemos a los usuarios desde la Contraloría de Servicios, la percepción que tiene el usuario en los controles que llevamos, son diferentes a otros que se publicitan.

Siempre he sido partidaria de la justicia abierta. Los usuarios tienen que venir y darnos sus opiniones porque solo así nosotros podemos atender cuáles son las quejas que tienen para poder dar la respuesta adecuada, pero sí tenemos que fortalecer la comunicación. Lo reconozco, es una de nuestras debilidades. Cuando usted tiene claro el tema, la percepción y conclusión a la que llega es diferente.

Publicidad Aproveche la mejor conexión en Fibra Optica para su empresa con RACSA