Para ser vendedor de lotería se requiere de por lo menos ₡1 millón para iniciar. La falta de ese dinero es lo que impulsa a decenas a convertirse en revendedores con el agravante de que su ganancia iniciará un 4% de lo vendido, el restante 7% se lo deja el vendedor oficial.

La Junta de Protección Social (JPS) es el ente encargado de realizar y regular los juegos de azar en Costa Rica y paga un 11% de lo vendido a los “chanceros”.

Es con ese 11% con el que juegan las “bancas”; es decir, quienes ponen el dinero para sacar la lotería de la Junta y están registrados ante la JPS como vendedores autorizados.

Ellos pagan a los revendedores según la confianza que le tengan, en los mejor de los casos inicia en un 4%.

Esteban es uno de los tantos revendedores de lotería en el país, -él pidió mantener su identidad oculta por temor a represalias-, suma tres años de dedicarse a esta actividad y aunque podría cumplir con la colocación de más de 100 enteros por sorteo no es vendedor oficial de la JPS por falta de recursos para solicitar una cuota.

Datos de esa institución indican que en todo el territorio nacional únicamente existen 1.625 vendedores con carné oficial. Sin embargo, la masa de revendedores es evidente en las calles.

Esteban afirma que él, al igual que muchos colegas vende “a precio”, camina durante horas para lograr colocar todos los billetes e incluso cambia premios como lo haría un vendedor de la Junta, lo que vuelve imperceptible su condición de revendedor.

Quienes le compran lotería no saben que recibe únicamente el 6% de ganancia y no el 11% que acuerda la JPS con los oficiales.

“Para este sorteo me bajaron un 0.5% El motivo de rebajarme medio punto no lo conozco, pero si me pongo a manifestarme rebelde pues me dice que si no me gusta se lo dan a otro que sí le sirva”, comentó Esteban.

Veámoslo con un ejemplo. Esteban asegura que para ganarse en promedio ₡60.000 por semana debe vender 150 enteros entre chances y lotería nacional, lo que equivale a poco más de ₡300.000.

De ese dinero: ₡3.000 van directo al fondo mutual de vendedores que beneficia solo al vendedor oficial es decir al “patrono” de Esteban; ₡19.500 es la ganancia que obtiene Esteban por vender en las calles, ₡13.500 es la ganancia que recibe el “jefe” de Esteban por poner el dinero para comprar los billetes en la Junta y los restantes ₡267.000 le corresponden a la Junta.

“Yo lo que busco vender son ₡300.000 para tener acceso a casi los ₡20.000. Sí me gustaría poder ir yo a la Junta a traer mis 100 enteros y ganarme el 11%, pero bueno, ahorita no se puede”, lamentó.

La JPS afirma que si existe lista de espera para convertirse en vendedor es porque no cumplen con los requisitos, principalmente el tema del dinero. Foto: Internet.
Inversión

El deseo de vender no es suficiente para convertirse en comerciante oficial de lotería y hacerse del 11% de ganancia. Deben tener una hoja de delincuencia limpia, no ser pensionados, presentar la cédula de identidad y tener un capital de por lo menos ₡1 millón.

“Ese capital es el que ellos le van dando un ciclo. Con ese dinero sacan la primera cuota de lotería del nacional y de popular. Si lo que está llevando para cada sorteo son 100 enteros, entonces sí tiene que tener un capital de ₡1 millón”, coment´´o Evelyn Blanco, gerente de Comercialización de la JPS.

La Junta informó el pasado mes de noviembre, a este medio de comunicación, que desde el 20 de abril del 2020 no autorizaban cupos para dar oportunidad a nuevos vendedores de lotería.

Para entonces mantenían una lista de 250 personas en espera de verificación de datos y 1.625 vendedores activos. 

Para este reportaje, la vocera de la Junta mencionó en junio que contaban con 1.500 vendedores y que la posible lista de espera responde a la falta del cumplimiento de requisitos, que en muchas ocasiones se trataba de dinero.

Cada vendedor con contrato tiene oportunidad de retirar mínimo 100 enteros por sorteo, mientras los llamados socios comerciales tiene una capacidad de venta mucho mayor y disponen de establecimiento físico.

Blanco explicó que los socios comerciales tiene un puesto fijo e inlcuso se les reconoce un 1% por el pago de premios.

“Estos puestos tienen que tener un capital mínimo de cinco millones de colones para hacerle frente al pago de premios”, detalló.

Mucha lotería por vendedor

Datos solicitados por este medio muestran que al menos 50 vendedores retiran entre 3.000 y 4.000 enteros por sorteo de lotería nacional, mientras los restantes 1.575 venden entre 2.976 y 50 enteros por sorteo. 

Al cuestionar la diferencia la Junta explicó que aquellos que muestran un alto número en el retiro de la lotería es porque su condición es de socio comercial, es decir, que tienen un establecimiento e incluso varios puntos de venta.

Este es el caso de Marco Tulio Arce, más conocido como el amarillo o gemelo. Él es de los afortunados en portar un carné que lo acredita como vendedor oficial desde hace 35 años. 

Si bien explica que su negocio es solo para él y su esposa, la realidad es que su familia se ha apoderado de gran parte de la venta de lotería y chances en Tres Ríos, La Unión.

Cada dos cuadras un miembro de su familia hace ronda con un fajo de suerte bajo el brazo, incluso asegura que su hija es vendedora a granel.

“Tenemos mucha clientela gracias a Dios”, comentó sentado en una banca de madera y con su camiseta amarilla.

Él y su familia sí obtienen el 11% de los ingresos, y el adicional al porcentaje de ganancia por el cambio de los premios.

Amarillo mencionó que entre toda su familia venden poco más de 700 enteros por sorteo, aunque el registro de la Junta indica que lo que colocan promedio son 1.320.

Negó que existan terceros que ayuden a vender su lotería, pero sí afirmó que en Cartago es una práctica común. 

“Aquí en Tres Ríos eso está limpio. Eso sí en Cartago sé que hay revendedores. Ya es gente que viene de Cartago, aquí no”, aseguró.

En la segunda entrega conoceremos en detalle la historia de Esteban, el revendedor que sueña con entregar el premio mayor. 

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