El pasado sábado 20 de agosto, el magistrado de Sala Primera, Román Solís Zelaya, falleció a sus 68 años tras una serie de complicaciones en su salud. Por ello, en la sesión de Corte Plena de este lunes, se le rindió un homenaje póstumo por su larga trayectoria en el Poder Judicial, ya que era magistrado desde el 2001.

Sus compañeros reconocieron no solo su calidad como jurista, sino que recalcaron la calidez humana que tenía y de la que, dijeron, todos debían aprender.

Para la presidenta en ejercicio de la Corte Suprema de Justicia, Patricia Solano, esto ha sido un “duro golpe para la institución”. “Es una persona que extrañaremos (…) Es una gran pérdida para el país por su calidad de jurista y por los temas que impulsó”, recordó.

El magistrado presidente de la Sala Constitucional, Fernando Castillo, lo recordó como una persona “extraordinaria”. “Nos ha llenado de tristeza (…) Era un hombre muy inteligente, destacado, muy apreciado y un buen amigo”.

Por su parte, Jorge Olaso, magistrado de Sala Segunda, apuntó que Román Solís era un funcionario que siempre aportó. Narró, de hecho, que sus ganas de servir eran tan grandes que, aún estando incapacitado en el último año y medio, siempre estuvo para brindarles un consejo.

Gerardo Alfaro y Carlos Chinchilla, magistrado de Sala Tercera y magistrado suplente de Sala Primera, respectivamente, coincidieron en su calidez humana.

“Fue un hombre muy inteligente, un hombre sabio, un hombre sencillo, un hombre valiente, un hombre decidido, sin doblez. Un hombre que dedicó su vida al servicio público (…) Es una pérdida sensible”, dijo Alfaro.

Chinchilla agregó: “Fue un funcionario público y un juez supremo probo. Un jurista de altura, de lo cual nunca se jactó”.

Otra de las magistradas que rindió homenaje fue su compañera Iris Rocío Rojas, quien es la presidenta en ejercicio de Sala Primera. Ella contó que fue muy sorpresivo, porque, pese a que él estaba incapacitado, estaba previsto que regresara pronto. “Estábamos preparando su regreso, porque estábamos enterados de que había mejorado su salud. Estaba pronto a terminar su incapacidad, siempre estuvo en contacto con nosotros. Es muy triste porque fue un maestro del derecho público”, dijo.

¿Qué sigue?

Una vez pasado este homenaje, la Corte se planteó la pregunta: ¿qué sucederá ahora? Tal cual lo estipula la ley, los magistrados deben notificar a la Asamblea Legislativa sobre la vacante, para que sea allí donde se nombre al nuevo alto juez.

No obstante, en medio de ello, la Corte debía definir quién asumirá de forma temporal el puesto que dejó Solís. La interrogante surgía porque, durante el tiempo que el difunto estuvo incapacitado, la magistrada suplente Jéssica Alejandra Jiménez Ramírez ocupó el puesto.

Para definirlo, los magistrados sometieron a votación si ella continuaba o no en esa plaza, en el tanto los legisladores escogían al propietario. Por mayoría simple (12 magistrados), se decidió que continuara para evitar afectar el funcionamiento de Sala Primera.

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