El gobierno de Rodrigo Chaves pidió a los taxistas rojos un mes y medio más de tiempo para encontrar una solución a la presencia de transporte irregular en el país. La solicitud fue rechazada por los taxistas.

Los representantes de taxistas fueron recibidos en Casa Presidencial este jueves por la viceministra de transportes, Laura Ulloa, y una comitiva

La sesión que inició a las 10 a.m. se levantó a eso de las 3 de la tarde sin que las partes llegaran a un acuerdo.

El Gobierno propuso al gremio conformar un equipo de trabajo que logre encontrar una solución en ese lapso de tiempo; sin embargo, los concesionarios no lo ven con buenos ojos.

“Como el presidente dijo que se comía la broca, que se coma esta bronca. Nos vamos a quedar aquí hasta lograr una solución. No podemos salir a decirle a los taxistas que tenemos que esperar un mes y medio más”, comentó en horas de la tarde Walter Alemán, representante de taxistas.

La cita fue pactada para conversar sobre el malestar que aqueja a los taxis rojos, en particular la no regulación de las plataformas de transporte digital, así como las diferencias tarifarias.  

Los taxistas propusieron al Gobierno otorgar a aquellas personas que dependen 100% de Uber o Didi de permisos provisionales, mientras se desarrolla un estudio de mercado que refleje la necesidad real.

“Esperamos una respuesta a la reunión del 20 de julio. Hoy ellos tienen que definir qué va a pasar con las plataformas tecnológicas y los taxistas. Esperamos que el señor presidente respete la normativa escrita”, comentó Ricardo Venegas, representante de la Alianza C1.

Sin trabajo y sin vida

Eran unos 57 conductores de taxi los que se reunieron esta mañana en Casa Presidencial. Aseguran que lograron llegar quienes no dependen de una carrera para ajustar el salario del día.

Muchos de ellos insisten en que la diferencia en las tarifas les está cobrando factura, e incluso les sale mejor dejar el carro guardado que gastar gasolina sin lograr clientes.

“Yo tengo 50 años de dedicarme a esto y las cosas han cambiado mucho. Yo antes salía de la casa y cada 100 metros había una mano estirada pidiendo taxi. Hoy me levanté a las 5 a.m. y a esta hora (10 a.m.) no he logrado hacer una sola carrera”, comentó Fabio Castro, taxista de Desamparados.

Miguel Ángel Salas, representante de taxistas, aseguró que la historia de Fabio se repite por decenas y que incluso muchas personas han llegado a quitarse la vida por las deudas. En parte, esto los motivó a presentar una demanda por daños y perjuicios al rector.

“Nosotros tenemos hasta 25 personas que se quitaron la vida por la situación económica en la que se encontraban”, concluyó Salas. 

A las 3 p.m. de la tarde aún no se había llegado a un acuerdo en Casa Presidencial.

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