Un estudio elaborado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica proyecta que para finales de año habrá una disminución en la pobreza y la pobreza extrema.

El estudio señala que  la pobreza en los hogares del país pasaría del 22,4 % proyectado para agosto, a un 21,7 calculado para el último mes del año.

En este sentido el porcentaje de familias en pobreza extrema pasarían de ser el 6,5 % en agosto, al 6,3 % en diciembre.

De acuerdo con los resultados, si se toma como referencia el peor momento de la pandemia (junio del 2020), cuando la pobreza total superó el 30de la población, entonces el panorama actual es más que favorable.

La mejora se debe a que el desempleo se redujo considerablemente y la economía comenzó a reactivarse, según el estudio.

Hasta los meses de marzo y abril, que fueron las últimas dos referencias oficiales utilizadas para realizar el cálculo de esta investigación, más familias obtuvieron ingresos por trabajo, lo que les permitió superar la línea de pobreza o pobreza extrema.

“Esperaríamos que la pobreza disminuya para junio algo más de lo esperado por la creación de empleo. Sin embargo, en la estimación también consideramos la proyección de precios. Esto hace que la pobreza suba un poco hasta agosto y que, a partir de ahí, comience a bajar, porque la perspectiva es que el costo de productos comience a bajar en el último trimestre, según nuestra previsión del índice de precios”, informó Luis Ángel Oviedo, investigador del IICE.

De acuerdo con los datos del estudio, antes de marzo, cuando no había empezado la guerra entre Ucrania y Rusia, la pobreza llegó a descender hasta el 20,1 %. Es decir, en tan solo cinco meses, este factor se ha incrementado en un 2,3 %, es decir que  37 mil familias se sumaron a los estratos de pobreza.

Otros factores que han afectado son el alza del precio de los combustibles y por ende el aumento de la canasta básica.

“Uno se alegra porque al generarse más empleo, los hogares contaban cada vez con más recursos. Incluso la pobreza venía bajando a niveles inferiores a los que había antes de la pandemia, lo que ya era un logro. Pero en los últimos cuatro meses, la situación entre Rusia y Ucrania lo volvió a empeorar todo”, dijo el investigador.

El dólar, el desempleo y los intereses: factores que desestabilizan

Hay tres detalles adicionales de los que depende la exactitud de la proyección en los próximos cinco meses: el tipo de cambio, el comportamiento del desempleo y la afectación de la tasa básica pasiva.

En el primer caso, en las últimas semanas ha habido una tendencia del dólar a la baja, situación que ayuda al poder adquisitivo de la población. No obstante, es incierto si este movimiento se mantendrá así, si disminuiría aún más o si volverá a incrementarse.

Por otra parte, el empleo depende, en gran medida, de que la gente pueda contar con recursos suficientes para consumir. Como si fueran piezas de dominó que caen una tras otra, si no hay consumo, los ingresos y la producción se detienen y, por lo tanto, también la necesidad de mantener las planillas o de contratar nuevos colaboradores.

Además, la posibilidad de que el Banco Central decida subir aún más las tasas de interés para reducir el consumo en el mercado y controlar así la inflación. Estas podrían encarecer los préstamos si los precios continúan creciendo, lo que reduciría aún más el poder adquisitivo de las personas, sobre todo de aquellas que están endeudadas.

El objetivo del IICE es continuar realizando estimaciones mensuales de la pobreza basándose en los datos que provea el INEC, de modo que se pueda generar un registro estadístico de pobreza mensual que abarque desde el 2010 hasta la fecha.

Publicidad Aproveche la mejor conexión en Fibra Optica para su empresa con RACSA