Un día después de que este medio diera a conocer que la coordinadora de la Fiscalía de Cañas fue despedida por “extraviar” cerca de ¢22 millones, trasciende otro caso bastante similar.

Despiden a coordinadora de Fiscalía por ‘extraviar’ ¢22 millones

En esta ocasión se trata del coordinador de otra Fiscalía. A él lo despidieron por perder ¢1.300.000, provenientes de un decomiso hecho en una causa penal por narcotráfico, según se lee en la resolución Nº 01253 – 2022 del Tribunal de Inspección Judicial, con fecha 20 de abril.

Los jueces calificaron ese hecho como una falta gravísima y, por ende, ordenaron la revocatoria de su nombramiento.

Según el fallo, del cual Canal 13 tiene copia, el funcionario tenía 19 años de trabajar para el Poder Judicial. Arrastraba dos sanciones: una del 2018 (amonestación escrita) y, otra, del 2021 (suspensión sin goce de salario).

Al parecer, el 25 de febrero del 2020, el coordinador recibió en efectivo: ¢1.300.000, ¢220.000 y ¢97.800. Estos eran evidencia importante de un legajo por narcotráfico.

Tal como lo dictan las diferentes circulares, su deber era depositar en un lapso no mayor a 24 horas ese efectivo en el banco. Sin embargo, el 4 de marzo del 2020, el funcionario solo depositó los ¢220.000 y ¢97.800.

Es decir, nunca hizo efectivo el depósito por el otro monto (¢1.300.000), el cual casualmente era el mayor que tenía en su poder.

Por razones desconocidas, el Fiscal Adjunto de ese despacho se enteró de la situación. Luego, lo comunicó al órgano disciplinario el 7 de setiembre del 2021.

Funcionario: Nunca tomé ni un cinco

Una vez abierto el proceso disciplinario, el imputado refirió una serie de supuestas inconsistencias para buscar librarse del castigo.

Entre lo mencionado está que a veces “no se podía cumplir” con depositar los dineros decomisados en el término de 24 horas. Esto porque, según expresó, el efectivo podría tener defectos, como billetes falsos o que la contabilidad estuviese mal realizada.

Agregó que, en el tiempo de laborar para esa entidad, “siempre trató de cumplir con sus funciones (…) a pesar del exceso de trabajo que manejaba la Fiscalía”, se resalta en el fallo.

Comentó que, además, en el 2020 atravesaba una depresión. Según sus palabras, esto lo afectó al punto de no poder realizar sus funciones “con normalidad”.

En su respuesta a Inspección Judicial, el coordinador concluyó que “nunca tomó ni un solo cinco de esos dineros”. Sin embargo, a la fecha, ese ¢1.300.000 sigue sin aparecer.

Inspección: Se desconoce el paradero del dinero

Todos los alegatos dados por el funcionario fueron rechazados por los jueces de Inspección Judicial. Su argumento más fuerte fue que el sujeto sí pudo depositar los decomisos de una menor cuantía, pero no así el de la cifra mayor

Para empezar, dijeron, esa actuación deja ver que si el funcionario hubiese querido depositar el ¢1.300.000, lo hubiese podido hacer. Además, eso también fue prueba suficiente para que los jueces descartaran que la depresión le imposibilitaba cumplir con sus funciones, ya que sí pudo ir al banco a depositar los otros dineros.

Para finalizar, el órgano administrativo consideró que el actuar fue con dolo, ya que hasta la fecha “no existe algún tipo de registro en los libros de oficina o a través de alguna documentación adicional o de un comprobante bancario que permitan conocer cuál es el paradero de dicha evidencia”.

Por esas circunstancias, optaron por imponerle la sanción más gravosa: el despido.

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