Elaborada por: Daniel Suárez.

Practicante de Costa Rica Noticias.

Luego de pasar 81 años, cinco meses y 24 días sin alzar el titulo de campeón nacional; el Club Sport Cartaginés le devolvió la sonrisa al pueblo devoto de la vieja metrópoli que aguantaron por décadas el frío y las burlas de una maldición que pesó sobre los hombres de varias generaciones.

Sucedió como tenía que pasar: con sufrimiento, agonía y en la misma fecha del natalicio de su más grande figura; José Rafael “Fello” Meza Ivankovich. Ni el “Chiqui”, ni Danny Fonseca; ni Ciccia, ni Mauricio Castillo; fueron Marcel, Briceño, Quirós, Araya y siete más que lograron adornar el escudo de Cartago con una estrella más este miércoles 6 de julio.

El equipo blanquiazul salió a la cancha a dejar la vida, menos de dos horas los separaban de la gloria eterna. Saltaron a la gramilla como lo que eran, el enemigo no grato de todo un estadio Morera Soto que se abarrotó de camisetas rojinegras y rugía a una voz, a pesar de los tropiezos del club erizo durante esta serie final.

El primer tiempo transcurrió como se esperaba: un partido golpeado, lento, cortado, frustrado e intenso; donde Celso Borges y Bryan Ruiz navegaban contra el tiempo en un barco alajuelense que se empezaba a hundir. La Liga jugaba todo, Cartago poco o nada. Mientras Briceño empezaba a ser el héroe de la noche, el ataque de la Liga empezaba a debilitar la impenetrable defensa brumosa.

El cero a cero se hizo gigante en el Morera Soto. Ninguno podía estar tranquilo, el león tenía al tiempo en su contra y la escuadra brumosa se empezaba a doblegar ante en insistente ataque rojinegro.

Al 58 llegó el gol que cortó la tensión, un centro de Celso Borges llegó al área y permitió un cabezazo certero por parte de Alexis Gamboa, La Liga empataba la serie y el estadio explotaba en euforia. El equipo de la vieja metrópoli trato de acercarse más al área rival, la defensa se fortaleció y despertó de su cansancio; Chacón y Vargas como relojes suizos, trabajaban a toda máquina para empujar al equipo desde atrás.

Se acabó el tiempo regular y La Liga empezaba a sacar cuentas para los penales, la afición empujaba a su equipo que empezaba a caerse a pedazos luego de las lesiones de Celso Borges y Alex López en tiempos extras. Alajuelense perdió control al medio campo y el relevo de Suarez y Cubero no oxigenaron bien al conjunto erizo.

Al minuto cuatro del segundo tiempo extra, un centro por la derecha hacia la cabeza de Arturo Campos reventó el arco de Miguel Ajú y detuvo el tiempo en el barrio el Llano de Alajuela. 

El árbitro pitó al minuto 120 y acabó con la agonía de ocho décadas sin poder celebrar, mientras en la Catedral se lloraba otro año sin título, la basílica se teñía de júbilo. “Fello” Meza, “Pilo” Obando y cientos de aficionados brumosos que esperaron ver a Cartago campeón en vida pudieron ver desde el cielo como las ruinas de Cartago se tiñeron de azul y blanco. Incluso dicen que no se veía tanta gente en la Plaza Mayor desde la firma del acta de independencia en octubre de 1821.

El equipo llegó a la provincia pasadas las 4 de la mañana y se unieron a la celebración que abrazó a todo el país hasta que los primeros rayos de sol les recordaron a los brumosos que no era un sueño, era real. Ochenta y un años después, Cartago volvió a coronarse en el olimpo del futbol nacional.

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