Este jueves los diputados entraron a la discusión en segundo debate del proyecto de cooperación entre el Gobierno de la República y el Gobierno de Brunéi Darussalam. El expediente no contaba con ninguna objeción por parte de la Sala Constitucional, sin embargo, legisladores de distintas fracciones mostraron inconformidad con esta posible relación, señalando que desde los años sesenta en este país no se elige un gobierno democrático, no respeta los derechos humanos y cuenta con la lapidación y amputación como medidas correctivas para la población.

El objetivo de este acuerdo era la promoción de la cooperación técnica, económica, científica y cultural entre los dos países, a través de la formulación y ejecución de programas y proyectos específicos, especialmente en las áreas de educación, cultura, salud, turismo, comercio e inversión, agricultura, medio ambiente, ciencia y tecnología, entre otras.

El diputado del partido Progreso Social Democrático, Manuel Morales, indicó que este tipo de relaciones para nuestro país son beneficiosos, en este caso por tratarse de una nación altamente industrializada y uno de los países con mayor ingreso per cápita, el segundo país del sudeste asiático más desarrollado, y esto se podría reflejarse en oportunidades de negocio para nuestro país.

Brunéi, un pequeño país ubicado en el sudeste asiático, es una de las pocas monarquías absolutas que permanecen aún activas en el mundo y en donde el sultán cuenta con un poder absoluto sin restricciones ni contrapesos por parte de otros políticos o el parlamento. Una de las observaciones en las que se enfocaron algunos de los diputados.

Eli Feinzaig, del partido Liberal Progresista, contradijo lo expuesto por Morales y manifestó que la población de Brunéi es de apenas 460 mil habitantes y que las oportunidades comerciales con un país tan lejano y con tan poca población eran muy escasas. Expuso además que la nación carece también de derechos para la mujer, de igual manera con la población LGTBI.

El gobierno de Brunéi aplica castigos basados en la ley islámica Sharía, convirtiéndolo en uno de los más restrictivos, crueles y radicales, la homosexualidad por ejemplo es castigada con lapidación.

La diputada oficialista, Pilar Cisneros, defendió la posibilidad de establecer este convenio por lo que representa en materia comercial, y científica, y criticó que la justificación de los derechos humanos, en el caso de Brunéi para esta discusión, no sea la misma para con otros países con los cuales Costa Rica también mantiene relaciones. Según la legisladora, la intención de esta relación es la de elaborar programas de investigación y desarrollo, intercambio de experiencias y capacidades institucionales, desarrollo de servicios de consultoría, taller profesionales de capacitación, proyectos de desarrollo tecnológico, entro otros.

El diputado del Frente Amplio, Ariel Robles, hizo énfasis en que la rentabilidad económica no justifica violentar los derechos humanos y que estos deben ir por delante en toda las discusiones.

El pasado 16 de mayo este proyecto había sido aprobado en primer debate con 45 votos a favor y 6 en contra, los votos en contra pertenecían al partido Liberal Progresista. Para este segundo debate, los diputados se inclinaron de forma contraría a lo sucedido en el primer debate y rechazaron la aprobación de este expediente con 31 votos en contra y 15 a favor.

Votación del Congreso para el expediente N.° 20.197 Aprobación del Acuerdo marco de cooperación entre el Gobierno de la República de Costa Rica y el Gobierno de Brunei Darussalam.
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