“La pesca de atún todo el tiempo nos ha afectado, porque los barcos atuneros vienen, se cargan y se van a descargar a Panamá, y a otros países. Y ya uno no puede pescar atún porque ya no hay, se lo han llevado los atuneros, y entre más cerca estén ellos, más largo tenemos que ir nosotros, gastar más combustible, más de todo, porque hay que ir más largo.”  Así describe su situación actual, Edelberto Chaves, un pescador puntarenense quien está sumamente preocupado por la desventaja en la que viven estos trabajadores.

Gracias a sus únicas y privilegiadas condiciones naturales, los mares costarricenses se encuentran entre los más ricos del mundo en recursos pesqueros como el atún y otras especies de alto valor comercial. Sin embargo, el país recibe pocos beneficios de esta riqueza, pues se estima que cerca del 90% del atún se desembarca en otros países.

Por eso, los pescadores de Puntarenas, piden que se apruebe el proyecto de ley para recuperar la riqueza atunera, que se discute en la Asamblea Legislativa.

Dicha iniciativa, regularía la pesca de atún en el país, cerrando los portillos legales que actualmente permiten a las embarcaciones extranjeras, pescar en aguas costarricenses, pagando montos muy por debajo del valor real, afectando así, la flota pesquera nacional.

Para Allan Arguedas, el propietario del Muelle Palmareñas, un espacio donde se recibe el atún de las embarcaciones nacionales, la controversia se da porque no está bien definido quién puede aprovechar el recurso. “Durante muchos años, los que más han explotado ese recurso han sido flotas extranjeras”.

Existen 2 formas de extraer el atún, por medio de la pesca de cerco utilizada por las embarcaciones extranjeras o la pesca de palangre, mecanismo implementado por los pescadores artesanales. Un barco atunero, cuenta con modernos espacios para la tripulación, amplias bodegas para almacenar el producto y hasta un helicóptero para identificar desde lo alto donde se encuentra el atún, superando por mucho, las condiciones de los palangreros.

Según registros de INCOPESCA, en un viaje de un mes y 8 días, un barco atunero, puede extraer casi 968,100 kilos de atún, mientras que, en un viaje de 5 meses, un barco palangrero logra pescar 39.824 kilos de atún. Es por eso que los pescadores nacionales piden tener un margen de espacio más amplio, cerca de la costa para trabajar.

“Ya está comprobado que la flota nacional de 300 embarcaciones, en un año, no capturamos la cantidad de atún que captura un atunero en 2 meses” señaló Robert Nunez, encargado de organizar las embarcaciones previo a su viaje de pesca.

Desde el 2019 ingresó a la corriente legislativa, el proyecto de ley para recuperar la riqueza atunera de Costa Rica, presentado por el exdiputado José María Villalta, esta iniciativa contempla por ejemplo ampliar de 40 a 80 millas náuticas el espacio para que los pescadores nacionales puedan trabajar y actualizaría el costo de las licencias para las embarcaciones extranjeras.

“Cuando se da la totalidad de la captura actualmente, se da una prórroga gratuita de las licencias, es decir, ya se había generado un pago, pero se da una prórroga gratuita, ahora ya con los cambios de las tecnologías, y las competitividades económicas, consideramos que ya no tenemos que ir generando esa prórroga gratuita, sino que más bien, debemos de enfocarnos en cobrar todas las licencias de pesca para mejorar los ingresos”. Explicó el presidente ejecutivo de INCOPESCA, Heiner Méndez. Mientras este proyecto de ley continúa su trámite en el Congreso… los pescadores en Puntarenas no bajan la cabeza, y pese a las preocupaciones que enfrentan ante el alto costo de la vida y el desempleo tocando a sus puertas, mantienen la esperanza en que el mar siga siendo su mayor aliado para salir adelante.

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