Por Andrea González Mesén

Reportajes “5G: REVOLUCIÓN DIGITAL REZAGADA”. Primera entrega.

Retrasar por más tiempo la implementación de las redes de telecomunicaciones conocidas como 5G le costará carísimo a Costa Rica, un estudio de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) estimó en ₡771.000 millones las pérdidas que ocasionará al país el retraso en liberar las frecuencias.


La millonaria pérdida calculada por la Sutel equivale a 10 veces el costo de construcción del Estadio Nacional. Esa pérdida se daría como consecuencia del impedimento de ofrecer la tecnología necesaria que requiere la industria.


El tema lo volvió a poner sobre la mesa el mandatario Rodrigo Chaves el 8 de mayo al ordenarle al presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Marco Acuña, y al Ministro de Innovación, Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), Carlos Enrique Alvarado, “hacer lo necesario” para devolverle al Estado las frecuencias en las que opera 5G.


La directriz de Chaves pretende realizar en seis meses lo que los gobiernos de Laura Chinchilla, Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado no lograron ejecutar: obligar al ICE y a Racsa a devolver las frecuencias que históricamente han tenido sin uso, ya que pertenecen al Estado.

Desde el año 2013 la Sutel ha planteado tres cronogramas de recuperación y asignación de espectro radioeléctrico al Poder Ejecutivo, pero no se han concretado ante la inacción para recuperar las frecuencias que están asignadas al Grupo ICE.

¿QUÉ ES LA TECNOLOGÍA 5G?

La implementación de la red 5G es una revolución tecnológica sin precedentes.

Si vemos un poco hacia atrás la red 1G introdujo celulares que solo permitían llamadas, la 2G adiciona los mensajes de texto, la 3G y 4G dieron la bienvenida a los smartphone, la conexión a internet y anchos de banda más robustos. 

En tanto la 5G permitirá la convergencia con el Internet de las Cosas (lol), big data e inteligencia artificial que harán posibles la conexión a objetos físicos a través de aplicaciones en internet, como ya ocurre con carros autónomos que se “manejan solos” o incluso permitiría la realización de cirugías médicas con ayuda de la robótica en tiempo real desde cualquier parte del mundo, se estima que los avances beneficien diversas industrias como la agricultura, las exportaciones, entre otras.

De ahí que se diga que la red 5G tiene en este momento un enfoque industrial. El beneficio para el usuario final se verá con el desarrollo tecnológico que se despliegue paralelamente en diversos sectores y las aplicaciones que estas traerían para facilitar la vida.

El sector empresarial y cámaras coinciden en que la falta de voluntad política es ha frenado la apertura a la tecnología 5G en Costa Rica. El escaso apoyo al Micitt por parte de los mandatarios de turno y la ausencia de una ruta país en temas de tecnología.

“Es un tema de visión y de voluntad política por parte del presidente de la República. Lo que ha habido es una falta de visión de algunas de autoridades, compromiso y falta de liderazgo”, afirmó Edwin Estrada, exviceministro de Telecomunicaciones y representante de la Cámara Costarricense de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic).

Una postura similar mantuvo Mario Montero, presidente de Cámara de Infocomunicación y Tecnología (Infocom), quién afirma que durante los últimos dos años del Gobierno de Carlos Alvarado nunca hubo avance en temas de telecomunicaciones y en su lugar se abrió el portillo al peor camino al iniciar en marzo del 2021 un proceso administrativo que podría llevar el caso a las instancias judiciales, generando un riesgo país de rezago tecnológico de hasta 10 años, situación que esperan se congele con la intención de negociar de las nuevas autoridades.

“El gobierno de Carlos Alvarado nunca tuvo la intención de liderar, ni tomar una decisión concreta y lo que terminaron haciendo con un proceso administrativo fue coloquialmente patear la bola y dejar la torta a alguien más”, expresó.

Ese acuerdo entre el ICE y el Micitt implica determinar qué cantidad de frecuencias se dejaría el ICE en su poder para su desarrollo y qué cantidad devolvería al Estado para que puedan ser licitadas a terceros y la posibilidad de indemnización o no al Instituto; aunque este último aspecto, según la Sutel, no tiene peso ya que el ICE tiene en desuso esas frecuencias y así lo respalda la Superintendencia en 16 informes distintos.

Luis Adrián Salazar, exministro del Micitt hasta mayo del 2020, dijo que las “excusas” fueron lo que impidió que el ICE devolviera las frecuencias, pese a los intentos por llegar a negociaciones. 

Salazar renunció a su puesto por oponerse a utilizar los recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) para cubrir el déficit fiscal del país, idea expuesta públicamente por el entonces ministro de Hacienda y ahora presidente de la República, Rodrigo Chaves, en la estrategia para evitar que el déficit fiscal del 2020 no superará el 10% del Producto Interno Bruto (PIB). 

“Mientras yo fui ministro hubo todo el acercamiento del mundo y siempre creímos que la voluntad era llegar a un acuerdo mutuo a partir de alguna propuesta que nos hiciera el ICE. Cuando ya había pasado un tiempo nos dimos cuenta de que no estaba avanzando, empezamos a insistir a través de diferentes documentos, etc, pero no sucedió. Yo me fui del ministerio se fue el señor viceministro Edwin Estrada y a partir de ahí yo no vi que pasara nada”, comentó Salazar, exministro de Micitt.

Pese a las señales vistas como positivas, lo cierto es que el decreto con la directriz del Presidente Rodrigo Chaves aún no ha sido publicado en el diario oficial La Gaceta. 

Los empresarios insisten en la necesidad de establecer reglas claras que den seguridad jurídica a los inversionistas.

El ICE tiene en su poder todas las frecuencias 26 Ghz y 3.5 Ghz, la cuales son indispensables para el desarrollo de la tecnología 5G en el país. Todas las frecuencias pertenecen al Estado. Imagen: Pixabay.com

RESISTENCIA

La Cámara de Infocomunicación asegura que sí ha existido resistencia por parte del sector sindical del ICE para la liberación de las frecuencias, y con mayor fuerza luego de hacer pública la intención de competir en el mercado 5G.

Tras consultas de este diario el ICE aseguró que “participará activamente de los esfuerzos que el Micitt considere” para el desarrollo de las tecnologías 5G en el país; y afirmaron que tiene como prioridad la revisión técnica y legal de la solicitud realizada por Chaves.

“El Grupo contribuirá en la implementación rápida y eficaz de 5G en Costa Rica, con un enfoque integral que beneficie los intereses nacionales y promueva la participación de todos los sectores”, respondió Marco Acuña, presidente ejecutivo del ICE. 

¿QUÉ PAPEL JUEGA CADA QUIÉN Y DÓNDE EMPEZÓ LA HISTORIA? 

Antes de iniciar debe quedar claro que aunque la mayoría de las frecuencias del país están en manos del ICE y de su subsidiaria Radiográfica Costarricense (Racsa) todas las frecuencias son propiedad del Estado. Fueron entregadas sin fecha de devolución al ICE y a Racsa desde mucho antes de la apertura de las telecomunicaciones en el 2008 y para utilizarlas sólo debían de gestionar un permiso ante el ministerio de radio que existía en su momento. Sin embargo, al igual que sucedió con GSM, 3G y 4G es necesario que el ICE devuelva algunas frecuencias específicas para que sean utilizadas en 5G.

Las frecuencias se pueden explicar como “cables” invisibles que permiten la conexión inalámbrica en redes móviles y juntas forman un espectro radioeléctrico, que es un recurso natural limitado y que pertenece al Estado. Cada frecuencia es utilizada para servicios concretos como telefonía móvil, wifi y radio, por eso se dividen en bandas para evitar interferencias entre ellas.

La tecnología 5G para operar necesita las frecuencias 26 GHz, 3.5 GHz y 700 MHz, calificadas como bandas “alta, media y baja”, que juntas eliminarían fallos en la trasmisión de datos y llevarían a 0 el retraso de las telecomunicaciones; además permitirían la transmisión masiva de información. 

El problema en este momento es que ICE y Racsa tienen en su poder las bandas 26 GHz y 3.5 GHz, indispensables para que opere 5G y su devolución es lo que debe de negociar el Micitt con el ICE. 

¿Por qué el Micitt? bueno, porque es el representante del Estado y quien debe administrar las frecuencias; en tanto la Sutel es quien verifica el uso de las frecuencias, controla el canon e incluso abre los concursos de licitación. 

De ahí que en reiteradas oportunidades la Sutel haya advertido al ejecutivo que la alta concentración de frecuencias en manos del ICE genera desequilibrio para la competencia del mercado; además subraya en sus informes que al no estar empleando las frecuencias se violenta la Ley General de Telecomunicaciones (Ley 8.642) que exige hacer uso eficiente del estos recursos. 

“El ICE es la institución en el mundo con más frecuencias. Tiene completas las bandas 2,6 GHz y 3,5 GHz. Las empresas que brindan servicios a ciudades densamente pobladas como Seúl, Tokio y Nueva York no tienen ni siquiera la mitad del espectro que tienen el ICE, esto quiere decir que el ICE está en la capacidad de dar un servicio de calidad con mucho menos de lo que tiene en este momento”, alertó Edwin Estrada exviceministro de Telecomunicaciones y representante de la Cámara Costarricense de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic).

“Ningún operador en el mundo justifica que tenga esa concentración de espectro, nadie la ocupa. No hay forma técnica de justificar que tenga ese espectro”, coincidió Mario Montero, presidente de Cámara de Infocomunicación y Tecnología (Infocom).

Ambas cámaras coinciden en que el ICE podría operar de forma competitiva con un 33% de las frecuencias actuales; el porcentaje real lo deberá defender el Instituto con un estudio técnico.

Para los expertos los seis meses que dio Chaves son más que suficientes para que le ICE retorne voluntariamente las frecuencias. 

Con la apertura de las telecomunicaciones en el 2008 el exmandatario Óscar Arias tardó poco más de un año en firmar un acuerdo con el Instituto para recuperar las frecuencias que permitió abrir la competencia. En tanto el plan de recuperar las frecuencias necesarias para 5G ya suman 12 años. 

Una vez que el ICE devuelva al Micitt parte de las frecuencias de las bandas 2,6 GHz y 3,5 GHz el Ministerio podrá emitir la directriz a la Superintendencia para iniciar con la licitación de las frecuencias para operadores interesados en el desarrollo de la 5G. 

Según la experiencia de Sutel estos procesos concursales requieren aproximadamente de dos años, desde que se instruye el inicio del proceso de concurso hasta su refrendo por parte de la Contraloría General de la República.

Los recursos obtenidos por la subasta de las frecuencias serán destinados al Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) para la ejecución de proyectos que ayuden a ampliar la cobertura en el país. 

En la segunda entrega comprenderemos los alcances de las redes 5G y el impacto de no contar con un Plan Nacional de Telecomunicaciones.  

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