Por Rita Valverde

La atención de las víctimas de violación en el país ha tenido avances en los últimos años; sin embargo, las autoridades y especialistas reconocen que el abordaje de la revictimización, el tiempo de respuesta, la capacitación de los funcionarios son algunos de los aspectos que deben mejorar. 

Jeannette Arias, jefa de la secretaría Técnica de Género del Poder Judicial, señaló que un primer aspecto ha sido ampliar los lugares en donde se da atención médico- forense a las víctimas de violación. 

Por ejemplo, hace unos años atrás, cuando ocurría un caso de violación, a las víctimas se les daba una valoración médico legal, únicamente dentro de la GAM. 

“Teníamos un problema en el Poder Judicial porque el departamento de medicina legal solamente atendía fuera de la GAM en horario hábil, entonces las víctimas de violación tenían que venir hasta San Joaquín de Flores en Heredia, para hacer la prueba médico- forense, entonces.  La víctima lo tenía que hacer solita y lo que sucedía era que no lo hacía, no venía… Se perdía una gran cantidad de pruebas a nivel de justicia, se perdía la evidencia”, precisó Jeanette Arias, jefa de la Secretaría Técnica de Género y Acceso a la Justicia.

En este sentido, se crearon los equipos de respuesta rápida con personal especializado de la CCSS y del Poder Judicial, es decir, que en caso de violación, la persona debe de ser trasladada para el proceso médico- legal a uno de los siguientes centros hospitalarios:  

  • Calderón Guardia – Escalante Padrilla (Pérez Zeledón)
  • México – Max Peralta (Cartago)
  • San Juan de Dios – San Rafael de Alajuela 
  • Nacional de Niños – San Vicente de Paul (Heredia)
  • Monseñor Sanabria – Max Terán Valls (Quepos)
  • Tony Facio (Limón) – Grecia y San Ramón 
  • Anexión de Nicoya – William Allen Taylor (Turrialba)
  • Liberia 
  • San Carlos 

Reducir la revictimización es otro de los retos de a los que se enfrentan los Estados a la hora de brindar atención a las víctimas de violación. En Costa Rica este aspecto se ha centrado en reducir la  cantidad de veces que la persona deba brindar el testimonio de la violación. 

Por ejemplo, que la declaración sólo fuese dada x cantidad de veces porque se daba 9 veces ahora es 3 o 2 y sí se da es muy diferente ahora. Porque antes hacían una entrevista larguísima. Ahora, ya la policía de la Fuerza Pública ya sabe que tiene que preguntar lo mínimo posible para poder direccionar a las víctimas a los servicios que requieran, pero no hacer una entrevista de fondo”, indicó Arias. 

Sin embargo, Larissa Arroyo, abogada especialista en Derechos Humanos, detalló que el abordaje de la revictimización de las personas que han sufrido violación va más allá de contar la historia más o menos veces y empieza desde la capacitación del personal. 

“No necesariamente las víctimas saben dónde llamar para denunciar si llamar al Inamu o al 911. Es injusto decir que el número de veces que se cuenta la historia de lo ocurrido,es únicamente en esos términos. Tenemos que ir más allá y tener esa empatía y esa compasión para entender que el proceso es mucho más largo que el proceso formal o estatal”, aseveró. 

Para Gloria Terwes, doctora de la CCSS y coordinadora del programa de normalización de VIH y de las infecciones de transmisión sexual, la atención y respuesta respecto a la gestión de la parte emocional de las víctimas, es otro punto débil que debe fortalecerse. 

“Una de las cosas que el país debe mejorar es la atención de primeros auxilios emocionales porque una personas que pasa por este asalto, es el choque psicológico que tiene que por mucha información que le vacíen, la persona no va a hacer inside de esa información. Más que lo que se dice del protocolo, definitivamente es cómo atendemos de manera oportuna a esa persona y con un trato humanizado y digno”, dijo Terwes. 

La capacitación de los funcionarios de las instituciones que sean parte del protocolo es un tema fundamental, porque requiere atención muy específica para las personas que han sufrido un hecho traumático como una violación. Sin embargo, tanto el Poder Judicial como la CCSS reconocen que el hecho de que todas las personas funcionarias hayan recibido capacitación sobre el protocolo resulta difícil. 

El personal de emergencias es muy rotativo entonces lo que queremos es cerrar esa brecha del conocimiento para poder garantizar que las personas víctimas de violencia sexual sean atendidas dentro del marco normativo que se tiene. Todavía es un reto y un desafío porque no es tan fácil como hacer barrido de todo nuestro personal porque es rotativo y porque es mucho personal y también la institución tiene que atender otros eventos de salud”, consideró la funcionaria de la CCSS. 

Jeannette Arias, del Poder Judicial, también consideró que la capacitación de todo el personal en la institución es  un tema complejo. 

“Eso sería una utopía. Imagínese una persona que acaba de ser nombrada, que está haciendo un nombramiento por dos días. Incluso se trata de que en el nombramiento sean personas que ya han tenido la capacitación pero a veces no tenemos suficientes personas para hacer los nombramientos. Es una utopía pensar que todas las personas de todas las instituciones que manejan el protocolo desde el guarda hasta la última persona van a estar capacitados”, señaló. 

Para la abogada Larissa Arroyo la mejora del protocolo de atención y legal por parte del Estado a las víctimas, debe de avanzar por el lado de una mejor capacitación de funcionarios pero también por la concentración de servicios en un mismo lugar. 

“Yo creo que definitivamente los mejores modelos, son aquellos que por ejemplo, tienen a concentrar los servicios de atención a víctimas de violencia sexual en un solo lugar, porque entonces eso significa que no tengo que ir a la delegación, después a medicatura forense y luego a un hospital, sino que todos los servicios están concentrados en un mismo lugar”, dijo Arroyo. 

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