En lo que va del año, la fiscalía adjunta penal juvenil ha recibido un total de 213 denuncias y 95 de ellas fueron realizadas en la semana del 17 al 24 de marzo, datos que sin duda encienden las alarmas en el Ministerio Público.

Las denuncias que se han presentado van desde lesiones levísimas y amenazas personales hasta portaciones y agresiones con armas.

Para Elizabeth Esquivel, fiscala coordinadora del área, esto es un ejemplo de cómo se ha llegado a normalizar los hechos de violencia sin embargo trabajan en estrategias para revertir estos números.

La fiscalía ha logrado definir estrategias e identificar centros educativos más problemáticos y han trabajado en charlas preventivas para concientizas sobre la importancia de denunciar temprano con el fin de evitar que otras personas sufran agresiones y también dar a conocer a los jóvenes las graves consecuencias que podría traer a su vida generar este tipo de violencia.

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