“La opción de ser mamá por adopción ha sido toda la vida, siempre lo quise. Me caso muy joven, termino mis estudios, pero mi exesposo y yo teníamos rumbos diferentes. Él me dijo que no quería ser papá, entonces nos divorciamos (… ) Pasa el tiempo, soy profesional, soy fisioterapeuta, he logrado cosas en el camino pero siempre con el deseo de ser mamá. Fui tía, pero siempre quedó esa espina”.

Viviana lo supo desde siempre: fuera como fuera, ella quería ser mamá. Como bien lo dice, la adopción no le era ajena, siempre estuvo rondando en su cabeza. Pero suponía que intentar adoptar siendo mujer soltera, podía ser difícil.

Y así fue. Ella buscó información del proceso en el 2012, pero no fue hasta agosto del 2013 cuando logró obtener la idoneidad. Es decir, pasó a formar parte del banco de elegibles, aún así sintió que había “demasiados cuestionamientos”.

“Entregué los papeles y esperamos y esperamos y esperamos porque la adopción homoparental es mucho más difícil, pero cuando se busca, se encuentra”.

Poco más de un año y medio después, llegó el momento para Viviana. Tras meses de desesperación, ansiedad e incluso desesperanza, ella se acercaba a cumplir su sueño: el de ser mamá. Conoció a Camila, quien tenía un año y siete meses en ese entonces, y a la semana ya se la pudo llevar a su vivienda.

Creyó que ya todo estaba por terminar, pero no. Aún le faltaba un largo e importantísimo camino por recorrer: el de conseguir que la adopción tuviera el visto bueno de un juez.

Ella no recuerda cuándo llegó su expediente al Juzgado, pero sí narró que el día de la audiencia, Camila tenía ya cerca de 3 años. Es decir, pasó, como mínimo, cerca de un año y medio para que la niña fuera legalmente su hija.

Lento proceso

El caso de Viviana y su hija podría ejemplificar la espera que deben tener las familias adoptivas para dar por terminado el proceso y que su hijo, incluso, tenga ya hasta sus apellidos. 

En el Juzgado de Familia, Niñez y Adolescencia, por ejemplo, se busca que ese trámite no dure más de seis meses en el caso de adopciones nacionales, mientras que para las adopciones internacionales el plazo se reduce a tres meses. 

Estas últimas consisten en cuando una familia extranjera adopta a un niño costarricense, luego de que ningún hogar nacional quisiera acogerlo, y se lo lleva fuera del país.

“El resto de países traen sus pericias psicológicas, nosotras sí las tenemos que pedir. Si las pericias están antiguas, tenemos que volverlas a pedir)) y eso atrasa el proceso, ahí radica la diferencia”, explicó Jiménez.

Pero ella es consciente de que, pese a ser solo dos juezas, la tramitación en ese despacho es mucho más rápida que en el resto de juzgados nacionales, en donde no solo ven adopciones, sino que deben atender muchos otros asuntos relacionados con familia.

Según estadísticas del Poder Judicial, el promedio de duración de adopciones nacionales durante el 2020 fue de poco más de 20 meses, mientras que para las internacionales fue de cuatro meses.

Jiménez enfatizó: “Somos bastante rápidos pero somos un juzgado especializado, (…) a raíz de eso, al ser un juzgado especializado, se trata de ser eficiente. No vemos procesos de divorcio, de pensiones alimentarias, de filiación, que evidentemente pueden ocasionar diferencia en cómo se dan los trámites”.

Durante esos meses de espera, los jueces revisan informes, piden otras pericias en caso de sentirlas necesarias, entrevistan a los menores y a los padres adoptivos, entre otras cuestiones. Hecho eso, realizan la audiencia, la cual será el punto final a esa tramitología.

Viviana recuerda ese momento como uno de los más especiales. “El Juez de Familia hace una sesión y hace preguntas y dice cosas importantes. Cami tenía dos años y medio, tres años. Y entonces le pregunta a Camila: ¿Quién es ella (señalándome a mí)? Y ella le dice: Mi mamá. Y el juez dijo: no hay nada más que decir”.

Comportamiento de la adopción

Así, ella pasó a formar parte de las muchísimas familias que han adoptado a menores en los últimos años. Según estadísticas del Patronato Nacional de la Infancia, 1.285 menores han encontrado un hogar desde el 2008 hasta el año anterior.

Más en detalle, del 2008 al 2010 la cantidad de adopciones era en promedio de 60 por año. Sin embargo, luego de que el PANI buscara fomentar una cultura adoptiva más abierta, esa cifra pasó a un promedio de 100 por año.

“En algún momento histórico, quizás 15 años para atrás, teníamos deseos adoptivos de las familias que venían acá muy restrictivos. Quería niños de 0 a 3 años, había preferencia por niñas, no se aceptaban condiciones como abuso cuando un porcentaje altísimo han sufrido violencia de carácter sexual, no se aceptaba la discapacidad de cualquier índole ni antecedentes familiares psiquiátricos o de adicción a drogas o alcohol. Ese tipo de situaciones no se aceptaban. Veníamos trabajando en darle un vuelco a la cultura adoptiva para que tengan mejor apertura”, dijo Jorge Urbina, departamento de Adopciones del PANI.

En cuanto a las adopciones internacionales, se maneja un promedio de 20 procesos anuales. Principalmente, los países receptores son Italia, Estados Unidos y España.

Por ello, Urbina reconoce la gran importancia que tienen los foráneos en este tipo de procedimientos, ya que ellos son mucho más abiertos a la hora de acoger a un menor.

Dijo que a los extranjeros poco les preocupa la edad que tengan, si tiene discapacidad, así como si deben adoptar a uno o a tres o a seis hermanos en un mismo momento.

Para Viviana, la adopción no solo le permitió cumplir su sueño, sino que le permitió sentirse completa. Sí, es un proceso donde hay que tener paciencia, pero en definitiva el resultado hace que todo valga la pena.

“He alcanzado los mayores niveles académicos, he tenido éxito en mi profesión, tengo una linda familia, pero Camila es la esencia misma mía. Que si te cansás, si te aburrís, bueno, pero hay que seguir porque alguien depende de vos”, concluyó.

Lea las otras entregas de este reportaje:

Una infancia que no se le desea a nadie

La vivencia de un doble rechazo

Entrega directa, ¿un acto de amor o un negocio?

Publicidad Aproveche la mejor conexión en Fibra Optica para su empresa con RACSA