Saprissa cabalgó los siete días de la semana anterior entre crisis, cambio de timón, la máxima goleada en la historia de los clásicos, una victoria trabajada en Limón y un agónico empate ante el Herediano.

Es muy pronto y será difícil ver a un Saprissa que cambie su forma de jugar radicalmente en los pocos días en que Mauricio Wright estará al frente, cuando mucho y si logran avanzar, los que dirigiría como máximo a los morados el exdefensor serían siete partidos, de igual manera ante la inminente llegada de un técnico extranjero la mano del nuevo timonel sería algo pasajero.

Como dijo el propio Wright tras el duelo ante los florenses, ha tenido muy pocas horas de entrenamiento y su apuesta ha sido por hacer ver de nuevo a los jugadores la responsabilidad de portar la casaca del Saprissa y la actitud de victoria que debe tener el camerino, así las cosas tras apenas un cotejo dirigido por él ya que el de Limón se le acredita a Marco Herrera, el Saprissa mostró algo más de ambición y coraje, puestos en práctica tras recibir un gol al minuto 84 y lograr empatar al 87, rescatando un punto de tres que tenía perdidos.

“Estamos molestos por el segundo gol del Herediano pero al mismo tiempo satisfechos por la actitud del equipo de ir a buscar el empate, llevo pocos días y poco trabajo acá (en el Saprissa) por lo que he intentado inyectar la motivación y el sentido de obligación que se debe tener en esta institución” dijo el técnico Mauricio Wright tras el duelo ante Herediano.

La prueba que viene es compleja ya que se medirá al Santos, equipo ya clasificado y que al día de hoy, serviría como preámbulo de una eventual semifinal, aunque los morados todavía están algo lejanos de ratificarse como clasificados.

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