Despejar “x” o conocer el dominio de un conjunto deberían de ser parte de los conocimientos de un estudiante que acaba de graduarse del colegio, pero la realidad es otra. Ni siquiera un 25% de los estudiantes de nuevo ingreso de la Universidad de Costa Rica lograron atinar a este tipo de preguntas.

De hecho, solo un 4% (153) de los más de 3.800 estudiantes que debieron de desarrollar la prueba de diagnóstico de Matemática lograron una calificación mayor a 70. 

Aunque la prueba no significa ningún factor determinante en la carrera de cada estudiante ya que no es un requisito obligatorio, los resultados activaron las alarmas, al ver que el 96% de los estudiantes no pasaron la prueba.

Si bien los expertos de la Universidad de Costa Rica afirman la evaluación no incluye todos los contenidos de matemática que se imparten en el colegio, sí se vuelve una radiografía de la preparación que los jóvenes están teniendo en secundaria y de las carencias que el sistema educativo está teniendo, principalmente en los últimos años.

“Hemos dicho que probablemente el efecto de las pandemias o las huelgas el proceso presencial antes de la pandemia, obviamente tiene que haber incidido en cómo los estudiantes están interiorizando los conocimientos, en este caso de la educación secundaria”, afirma Daniel Mena, coordinador de la prueba de diagnóstico de la UCR.

La baja en los resultados tomó por sorpresa a las autoridades de la UCR que esperaban una alta satisfacción ante la libertad que podrían tener los estudiantes de utilizar elementos como calculadoras, aplicaciones o incluso ayuda de terceros.

“Este año los resultados lamentablemente cayeron, y desde el 2016 viene en caída. Este año fue de un 6% al punto de alcanzar el  96%. Eso refleja falencias que nosotros debemos de soportar luego”, mencionó.

Adicionalmente, encontraron pruebas resueltas en tan solo 10 minutos, cuando el tiempo estimado era de dos horas y media para su resolución, lo que refleja falta de interés ante la posibilidad de matricular el curso de precalculo en el que los estudiantes esperan aprender aquellos elementos que ya deberían de haber dominado desde el colegio.

Mena fue claro al afirmar que un solo curso de cuatro meses no es suficiente para resolver los vacíos que se vienen arrastrando de años.

“Hace mucho tiempo salió la cuestión de la formación de los docentes, entonces empecemos desde ahí. El caso de los estudiantes de cómo lo están aprendiendo, y volvemos al efecto de todas estas interrupciones que ha tenido el proceso educativo en secundaria y hasta nosotros mismo en la universidad. Entonces por supuesto que el proceso educativo tiene sus problemas y nosotros lo venimos a ver aquí en la universidad”, lamentó el matemático.

La prueba evalúa seis áreas de matemática. Trigonometría fue el área con resultados más bajos, seguida de Funciones, aunque esta última se desarrolla desde sétimo año hasta el último de colegio.

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