Desde que se inició la pandemia de la Covid-19, cada vez más atletas élite se contagiaron del virus, entre ellos Novak Djokovic, el piloto Lewis Hamilton y Cristiano Ronaldo.

La mayoría superaron la enfermedad, pero otros no, ya que las secuelas afectan directamente su rendimiento físico. Según estudios médicos el virus puede provocar problemas a largo plazo como fatiga, dificultad para respirar, dolor muscular, latidos cardíacos anormales, dolor en las articulaciones y el pecho, además de la pérdida de memoria.

Un reciente estudio de JAMA Cardiology ha revelado que solo 10 de 789 atletas profesionales (de las diferentes ligas estadounidenses) que dieron positivo por Covid-19 fueron diagnosticados con afecciones cardíacas.

Como resultado algunos atletas de alto rendimiento han experimentado un bajón, por eso vamos a repasar algunos casos a nivel mundial.

Empezamos en el fútbol, específicamente en Francia, Kylian Mbappé, quien recién está recuperando su nivel, pero no empezó la temporada de la mejor manera. Después de recuperarse de la Covid dejó de ser tan determinante, pese a eso ya ha anotado 18 goles en la liga y seis en Champions, según medios franceses el pequeño bajón podría ser a causa del coronavirus.

Eduardo Rodríguez lanzador de los Red Sox, fue baja todo el año debido a que después de la enfermedad sufrió una miocarditis, es decir, una inflamación en el corazón producto del coronavirus, el zurdo aseguró que sufre fatiga después de una cantidad considerable de lanzamientos.

De esto mismo sufrió Tommy Sweeney novato para los Bills de Buffalo de la NFL , quien se perdió todo el 2020.

Brad Brach pitcher de relevo de los Mets de Nueva York, se contagió al iniciar el campamento de verano de su equipo, al regresar su bola rápida cayó considerablemente al igual que sus estadísticas, el “met” admitió que los efectos persistentes del virus afectaron su velocidad.

En la NBA, Seth Curry regresó en enero después del contagio, y aunque la carga en minutos ha sido la acostumbrada, sus disparos se han caído, con solo 9.7 puntos por juego, antes de sufrir la enfermedad tenía un promedio de 17 puntos en 30 minutos por juego.

El brasileño Bruno Schmidt, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 de voleibol playa, también vivió un cuadro grave del virus, por lo que gradualmente regresó a los entrenamientos. El atleta aseguró que su mayor miedo es sufrir una trombosis, embolia pulmonar o complicaciones respiratorias.

Todos estos ejemplos solo demuestran que pese a que un deportistas puede parecer más fuerte ante este virus, ya que las condiciones de recuperación de un atleta están por encima de la población normal, nadie está exento de sufrir un cuadro grave del nuevo coronavirus.

AFP/REDACCIÓN.

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