La Unión Médica Nacional interpuso una denuncia ante la Fiscalía de la República el pasado 3 de febrero, en la que expone aparentes anomalías en la importación y compra de batas como equipo de protección para el personal sanitario que atiende la pandemia por la covid-19 en nuestro país.

Esta denuncia fue aceptada y es tramitada por la Fiscalía Adjunta de Delitos Económicos, Tributarios, Aduaneros y de Propiedad Intelectual bajo el expediente: 21-000050-621-PE.

“El caso se encuentra en la etapa inicial de investigación por el presunto delito de defraudación fiscal aduanera. La causa se tramita contra ignorado, es decir, de momento no hay personas imputadas individualizadas. Debido a que el caso está en una etapa que es privada, no es posible brindar más detalles, en apego al artículo 295 del Código Procesal Penal”, indicó la Fiscalía mediante un correo electrónico.

La Unión Médica informó que solicitaron a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) un criterio técnico de la compra de estos implementos para ser utilizados en áreas de alto riesgo de transmisión de la covid-19, además de comprobar la equivalencia validada de estas batas como equipo de uso médico y proporcionar un listado completo de los centros que están utilizando estos insumos desde el inicio de la emergencia.

 “Dentro del empaque de la bata viene un inserto en el cual se indica que esa bata no es de grado médico, o sea es una bata de clase 1 y no de clase 3, ante esto, recibimos como respuesta de parte de la Gerencia de Logística de la CCSS que dichas batas fueron analizadas y que si son de clase 3, pero que el inserto dice que son de clase 1 para poder pasarla más facilmente por las aduanas costarricenses” indicó Janice Sandí Morales, vocero de la Unión Médica Nacional.

Esta es una de las fotografías compartidas por el sindicato tanto a los medios de comunicación, como a la Fiscalía y a la Contraloría.

El gremio denuncia que, a pesar de las dudas, las batas ya están siendo utilizadas en salas de operaciones y unidades de la covid-19 de los principales hospitales de la CCSS, entre ellos, el Hospital San Juan de Dios, el Hospital México, el Max Peralta, así como áreas de salud de todo el país.

La Unión Médica insiste en que estos implementos realmente están diseñadas para proteger de sustancias de baja peligrosidad y no a la exposición de polvos muy finos.

Costa Rica Noticias consultó a la CCSS sobre este proceso, pero no hemos tenido respuesta.

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