Desde el inicio de la pandemia los servicios de emergencias y atención de urgencias registran una disminución de las consultas no urgentes por temor de las personas de llegar debido al riesgo de contagio de la covid-19; también por la reducción de los accidentes de tránsito y laborales, así como los casos por violencia social. 

De acuerdo con la CCSS, durante estos once meses del 2020 se registran en total 3,7 millones de atenciones, cifra menor comparada con 2019 en que se brindaron 5,7 millones de atenciones.

No obstante, de cara a las festividades de diciembre y ante el aumento de los casos de covid-19, las autoridades temen que estos servicios se vean saturados, debido al incremento en la demanda de atención tanto de los pacientes con síntomas respiratorios como aquellas personas que consultan por otras condiciones ajenas al coronavirus.

“Los servicios de emergencias y urgencias son vitales para brindar una respuesta a cualquier situación de crisis que se puede presentar de manera general o masiva o cuando una persona tiene un evento grave que compromete la vida. Tenemos la ventaja de contar con una red de 76 servicios de urgencias en áreas de salud y 25 de emergencias en centros hospitalarios, los cuales son la puerta principal en esta pandemia” comentó Mario Ruiz, gerente Médico de la CCSS. 

Los expertos señalan que en diciembre es común que a los servicios de emergencias lleguen adultos con sangrados a consecuencia del consumo de alcohol, intoxicaciones por ingesta de alcohol y otras drogas recreativas, atenciones por accidentes de tránsito, casos de violencia social e infartos. 

“Estamos en pandemia y los más vulnerables son las personas adultas mayores y aquellas con enfermedades crónicas, (…) Estamos viendo en los hospitales que los pacientes críticos que nos están llegando son esta población con un riesgo alto de fallecer”, mencionó el doctor Donald Corella, jefe Emergencias del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, quien además, abogó por estar atentos a síntomas o descontrol de las enfermedades crónicas.

En tanto, la doctora Adriana Yock, jefe clínica del Servicio de Emergencias del Hospital Nacional de Niños, mencionó que en el caso de la población menor de edad, las emergencias obedecen a casos de negligencia y descuido, abuso físico y sexual, quemaduras por juegos artificiales (pólvora), accidentes en el hogar como caídas, fracturas en las extremidades, golpes en la cabeza, brazos y piernas. 

Por esta razón, Yock realizó una serie de recomendaciones para los responsables de los menores de edad:

•          Los padres y madres, cuidadores y otras personas que interactúan con menores de edad deben mantener estricto lavado de manos, uso de mascarilla y desinfección de superficies.

•          Cuidar a las niñas y niños pequeños de los frentes fríos: uso de ropa adecuada, gorro, abrigo, guantes, y calcetines.

•          Evitar cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire.

•          No descuidar a los niños en ningún momento.

•          No permitir el ingreso de menores a espacios donde se esté cocinando, especialmente en la cocina de tamales y otras preparaciones.

•          Evitar los juegos de pólvora en estas fechas y evitar que ellos tengan acceso a estos artículos.

•          Mantener el uso de sillas de seguridad en los carros.

•          Guardar todos los medicamentos y todas las sustancias toxicas o de limpieza en un sitio que no esté al alcance de menores.

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