Se jugaba el minuto 86 del duelo entre Alajuelense y Cibao cuando se dio un hecho histórico. Con el número 31 en su espalda, Juan Pablo Ledezma ingresó de cambio y se convirtió en el jugador más joven en disputar un torneo internacional con los rojinegros.

El hijo de Froylán Ledezma tuvo su bautizo con los manudos con apenas 15 años, nueve meses y 13 días.

El futbolista aún no estaba en los planes del primer equipo dirigido por Andrés Carevic, pero el técnico reconoció que debió incluirlo en el debut de Concacaf debido a la ausencia de siete jugadores, los cuales dieron positivo por Covid-19 en las pruebas PCR.

“Él va a tener que seguir su proceso también, seguir entrenando con la Segunda División, está yendo a la Selección Sub-17, tiene que seguir creciendo. Le ha tocado participar, hay que llevarlo de a poco y tener la tranquilidad para que todo siga bien por lo chico que es”, dijo Andrés Carevic.

Recostado a la banda derecha, Ledezma tuvo poca acción en los minutos que jugó. Según Crisanto Ulate, que lo dirigió en una de las categorías menores de Alajuelense, el delantero se caracteriza por ser habilidoso, por manejar el balón con ambas piernas y tener un buen remate.

En su paso por las ligas menores, sobresalió por su participación en los torneos U-13 de Concacaf en 2017 y 2018, donde su nombre figuró gracias a varios goles que anotó para el cuadro manudo.

El joven sigue los pasos de su padre, quién también debutó siendo un menor de edad en 1995. Froylán debutó con 17 años y 12 días en un juego entre Alajuelense y Pérez Zeledón.

Dos años después firmó con el Ajax de Amsterdam. También jugó en otros clubes de Europa y Suramérica. En nuestro país también militó para el Deportivo Saprissa y Hererdiano, pero acabó su carrera con la camiseta que lo dio a conocer, la de Alajuelense.

Publicidad Aproveche la mejor conexión en Fibra Optica para su empresa con RACSA