El suicidio es la segunda causa de mortalidad en personas de 10 a 35 años de edad en el mundo, y se da principalmente en varones. 

La Organización Mundial de la Salud reconoce el suicidio como un problema de salud pública, casi un millón de personas deciden acabar con su vida cada año, es decir, una muerte cada 40 segundos.

En Costa Rica ocurren 300 suicidios al año, aproximadamente y las cifras han venido en crecimiento.

Según el informe regional “Mortalidad por suicidio en las Américas”, la tercera parte de los casos de la región son de costarricenses. La tasa de suicidio nacional pasó de 6,4 en el 2017 a 7,2 por cada 100 mil personas en el 2018.

“Costa Rica a pesar de ser un país pequeño y que tiene procesos sociales y políticos un tanto diferentes, en donde hemos gozado de paz y demás, pues estos datos señalan que no necesariamente somos un país tan feliz como se ha publicado. Comparado con otros países, Costa Rica lleva un lugar significativo en función de los suicidios. Es una situación que preocupa enormemente a quienes trabajamos en salud”, detalló Carol Garita, psicóloga de UNIBE. 

Garita insiste que es necesario que las personas estén atentas a las conductas de sus seres queridos en caso de mostrar ciertos comportamientos que puedan llevarlos a acabar con sus vidas. 

La especialista cuenta que la mayoría de los suicidios son precedidos de signos de advertencia verbal o conductual como hablar sobre: querer morirse, sentir una gran culpa o vergüenza, o sentirse una carga más para los demás.

Otros signos son sentirse vacío, sin esperanza, atrapado o sin razón para vivir; sentirse extremadamente triste, ansioso, agitado o lleno de ira; con un dolor insoportable, ya sea emocional o físico.

Además, insiste que el suicidio no es una enfermedad, es un fenómeno multicausal que se da como una salida para la resolución de conflictos, por esta razón recalca que tanto la persona afectada como los familiares pueden llamar al 911 y buscar ayuda de especialistas.

Ante esta situación, UNIBE realizó el webinar “Prevención del suicidio en la persona joven y adulta”, dirigido a padres de familia, docentes, estudiantes y personas jóvenes y adultas, en donde las personas podrán asesorarse sobre este tema que afecta a tantas familias en el país.

Suicidio en tiempos de pandemia

La experta señala que el desempleo, la reducción de jornada laboral, el encierro, el distanciamiento social, y la crisis económica son algunos de los problemas que perturban la mente de las personas, durante estos tiempos de pandemia. 

“En 2020 nos encontramos en circunstancias muy inesperadas y desafiantes mientras nos enfrentamos a la pandemia por la covid-19, y por eso, este año, más que nunca, es crucial que trabajemos juntos para prevenir este fenómeno. Aún en estos tiempos en que hay mayor distanciamiento físico, las personas pueden mantener conexiones sociales y cuidar su salud mental.”, indicó el también psicólogo, Damián Herrera.

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