Uso de mascarillas: una barrera para la comunicación de personas sordas

Jon Benach, una persona sorda, consiguió una mascarilla que facilita su comunicación.
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Las mascarillas han sido un aliado fundamental para la lucha contra la propagación del virus covid-19, pero al mismo tiempo, estas representan una barrera en la comunicación para las personas sordas.

Ellos se comunican a través de la Lengua de Señas Costarricense (LESCO) y la lectura de labios. No obstante, la mayoría de mascarillas impiden a estas personas ver la articulación de las palabras.

Jon Benach, una persona sorda, ha sido testigo de esta situación. Él es jefe de mantenimiento de una empresa y la comunicación con sus compañeros se ha tornado más difícil, así como las compras del supermercado, en la farmacia, restaurantes, o incluso en los operativos de control en carretera.

“Tuve un incidente con el uso de mascarillas. Hace poco por los operativos de la restricción vehicular, me atendió un tráfico y yo le solicité si se podía bajar un poco la mascarilla. No le entendí porque el tráfico no quería bajarla”, narró Benach.

“Yo le pedí por favor, si se podía bajar la mascarilla, pero no había forma”, acotó.

Jon Benach explicó que una solución que utiliza cuando le ocurren este tipo de situaciones es usar una libreta y escribir. Sin embargo, ese día no contaba con ninguno en su vehículo. A pesar de que el tráfico sí tenía, no le hizo mucho caso.

“Me hicieron un parte. Yo cometí infracción porque el carro no tenía Riteve, porque no había podido llevarlo a raíz de la pandemia. No obstante, hubiera sido diferente si el tráfico se hubiera bajado la mascarilla, porque le hubiera podido explicar”, dijo.

En Costa Rica hay alrededor de 70 mil sordos, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) del 2017.

“Me siento limitada”

Un caso similar es el de Geannina Ramírez,  quién también es sorda y su comunicación es a través de LESCO y la lectura de labios.

“En un restaurante, el muchacho no quiso bajar la mascarilla. Pedí la orden asumiendo que me entendiera y resultó que no me entendió todo; no me ordenó un plato que había pedido”, detalló.

“Ese día si le expliqué pero el no hizo esfuerzo. Algunos son accesibles otros no”, precisó

Geannina Ramírez: “Hay personas que usan una mascarillas con una lámina transparente en el centro. Habría que promoverlo, sobretodo para los que trabajan en restaurantes o servicio al cliente.

Mascarillas para sordos: una solución

A raíz de situaciones como estas, Mari Laura López, una fisioterapeuta, emprendió su negocio de fabricación de mascarillas: Mascarillas Stay Safe, debido a la pandemia.

López hace mascarillas y caretas con los requerimientos que pide el Ministerio de Salud. Desde que conoció la situación de personas como Jon, ella confecciona un modelo especial para las personas sordas.

La mascarilla tiene una lámina de plástico al frente, para que a la hora de utilizarse la boca quede visible y no interrumpa la comunicación de personas sordas.

“Esto surgió a que debido a la misma venta de mascarillas, mi madre quien es doctora, atendió a un paciente que necesitaba una mascarilla que le permitiera facilitar la comunicación porque es sordo”, explicó López.

La fabricación de este tipo de mascarillas no ha sido común en el país. Algunas páginas de ventas por internet las ofrecen, sin embargo, con precios de hasta $67.