La atención del Covid-19 ha sido prioridad para las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), y la entidad no ha escatimado costos en atender la pandemia, pero esto a largo plazo tendrá un efecto en sus finanzas.

Según su gerente financiero, Luis Diego Cálderon la transformación del Centro Especializado de Atención de Pacientes con Covid-19 (CEACO), la compra de insumos de protección, la adquisición de ventiladores mecánicos para las unidades de cuidados intensivos; así como la compra de kits para diagnóstico y las nuevas plazas para la atención de la emergencia, son parte de las acciones que la CCSS ha implementado para lograr que Costa Rica registre una de las tasas de letalidad por covid-19 más bajas la región.

No obstante, el financiamiento de esta oportuna atención proviene del fondo de emergencias de la CCSS que, a junio de 2020, contiene un total de 85.000 millones de colones, de los cuales ya se han ejecutado el 50,6 %.

Así lo explicó el gerente Financiero de la CCSS, Luis Diego Calderón, a los diputados que forman parte de la Comisión que estudia las finanzas de la institución. 

El jerarca indicó que lo que tiene que tener claro el país es que si bien es cierto la pandemia ha generado un fuerte impacto en las finanzas de la CCSS, la institución no está “quebrada”, por eso el llamado a constituir mesas de trabajo tanto con el Poder Legislativo como con el Ejecutivo para la búsqueda de soluciones. 

Los diputados quienes estudian la situación financiera de la CCSS, consultaron al jerarca sobre la deuda que mantiene el Estado con la institución, la cual asciende a un billón 882.579 millones de colones. 

En este mismo sentido, Iván Guardia, director Contable, señaló que el último pago grande que se hizo fue en octubre del año 2011 y desde ahí la deuda se ha venido acumulando, especialmente sobre todo en rubro como leyes especiales, específicamente de asegurados.

El gerente fue enfático en que el objetivo de la institución es mantener el equilibrio financiero en el corto plazo y la sostenibilidad financiera a mediano y largo plazo, que, entre otras cosas, se dispuso a lo interno a reducir los gastos de las diferentes unidades que no tengan que ver con la atención de la pandemia; empezar a estudiar ajustes de los modelos del control contributivo y analizar nuevos modelos de aseguramiento.

Los legisladores reconocieron que se deben realizar acciones para lograr un equilibrio financiero en la institución, quien está junto el Ministerio de Salud, en la primera línea de batalla contra el Covid. 

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