264 niñas menores de 14 años tuvieron un hijo en el 2019

El año pasado en promedio, 5 de los partos semanales que se atendieron eran de niñas menores de 14 años

Según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas, denominado Estado de la Población Mundial 2020, a pesar de que en nuestro país se ha logrado una disminución importante en los casos, los embarazos en niñas y adolescentes, así como las relaciones impropias siguen teniendo altos índices en el país.

Según datos de esta Organización no Gubernamental, para el año 2000 en Costa Rica se registraron 611 partos en niñas de 14 años o menos, esta cifra se redujo considerablemente para el 2019 pero siguió siendo importante, con un total de 264 nacimientos en esta misma población.

La investigación señala que en el año 2000 se registraban en promedio 12 partos semanales en niñas de 14 años o menos y para el año pasado el promedio de nacimientos en estas menores era de 5 a la semama.

La representante auxiliar de Unfpa Costa Rica, Paula Antezana, manifestó que un embarazo en una niña o una adolescente le cambia la vida por completo.

Antezana dijo que esta situación les provoca un efecto de bola de nieve porque se reduce su educación, salud de conseguir un trabajo decente y de vivir una vida libre de violencia.

Las cifras de embarazo en jóvenes entre los 15 y 19 años fueron 7.776 para el año 2019, esto correspondió a un 12,1% del total de los nacimientos que se registraron el año pasado.

Estas cifras son alarmantes, pero si comparamos los datos del pasado con el año 2 mil podríamos decir que las cifras han disminuido en comparación con el año 2000 cuando se dieron 15.999 en jóvenes entre los 15 y 19 años, lo que representaba el 20.5% del total de nacimientos para ese momento.

La representante de este organismo explicó que los datos de este informe revelan que se puede retroceder en cuanto a los logros alcanzados a nivel nacional y profundizar las desigualdades que existían previo al Covid-19.  

En nuestro país debemos estar alertas y fortalecer los logros alcanzados en el embarazo infantil y de adolescencia, y en los programas de prevención de la violencia contra las mujeres

Antezana aseguró que estas cifras demuestran que estamos lejos de haber cumplido con el compromiso de la protección de los derechos de estas niñas y adolescentes.

La experta señaló que una relación impropia, un embarazo temprano, son violaciones de derechos que afectan el desarrollo de las niñas y las mujeres, sus comunidades y, al final de cuentas, el desarrollo del país.