Ian Smith y Wílmer Azofeifa han sido dos de los primeros fichajes estrella de los equipos del fútbol nacional en las últimas horas. 

Smith, quien jugaba en la liga sueca, regresó para instalarse en las filas de Alajuelense; mientras que Azofeifa, con apenas un año de militar en la liga de Noruega, ya fue repatriado para integrar las filas del cuadro de San Carlos.  Jóvenes promesas que en principio se podía esperar que pasaran con buen tino por el fútbol fuera de nuestras fronteras, pero en su primera experiencia esto no fue así. O

tro que regresará es Jimmy Marín, quien se ganó un castigado con la Selección antes de la Copa de Oro el año anterior por fugarse a Israel y regresa sin mayor brillantez.

Algunos entendidos en el campo tienen su criterio sobre qué es lo que sucede con el futbolista nacional cuando sale a otras ligas. Uno de ellos es el representante de jugadores Lázaro Broitman, quien asegura que falta educación general. 

“Nunca hay prisa de colocar a un jugador en el mercado internacional, si no hay elementos de convicción o pertenencia a camerinos y elementos distintos, reglas claras de competencia y convivencia profesional”, aseguró Broitman.

Paulo Wanchope quien jugó muchos años en el fútbol internacional en ligas como la inglesa, española, japonesa, qatarí, argentina y estadounidense guarda un criterio similar. 

“La madurez emocional y futbolística del jugador debe ser evaluada por clubes y representantes antes de establecer compromisos internacionales, si esto no está bien, no es prudente sacar jugadores tan jóvenes, creo que deberían quedarse en el torneo nacional como máximo dos años para que se consoliden y maduren”, dijo Wanchope.

El aporte tico en la legión de ligas europeas ha decrecido de manera notable en apenas tres años. Mientras en 2018 hubo 19 jugadores en el viejo continente y se aumentó en uno para 2019, en 2020 apenas se contabilizan los casos de Felicio Brown, en Polonia; Mayron George, en Hungría; Cristian Gamboa, en la segunda división alemana; Bryan Oviedo, en Dinamarca; Celso Borges, en Turquía; Óscar Duarte, en España; Keylor Navas, en Francia; Bismarck Acosta, en Noruega, además de casos como los de Alexis Gamboa, Patrick Sequeira o Deyver Vega quienes juegan en segundas divisiones o ligas nórdicas. 

El único que está actualmente en una liga A es Duarte. Esto porque la liga francesa en la que está Navas, aunque está en uno de los equipos de mayor presupuesto mundial como el PSG, no se considera de las top en Europa.

Publicidad Aproveche la mejor conexión en Fibra Optica para su empresa con RACSA