Aunque la NBA ya publicó todas las fechas necesarias para que los 22 equipos que acabarán la temporada 2019-2020 del mejor baloncesto del mundo, un grupo de jugadores aún sigue escéptico al regreso a la duela. 

Este bloque está encabezado por Kyrie Irving de los Brooklyn Nets, quien cuestiona si tiene sentid el plan de terminar la temporada en Disney World, en Orlando, en medio de la pandemia del nuevo coronavirus y el clima de protesta contra el racismo que se vive en Estados Unidos.

En una conferencia telefónica la noche del viernes con más de 80 jugadores, Irving se opuso firmemente al regreso de la competición e hizo un llamado a priorizar la lucha por el cambio social desencadenada en Estados Unidos tras el crimen de George Floyd, el 25 de mayo.

Otros participantes alertaron de los riesgos de contagio de COVID-19 que tendrían que afrontar y cuestionaron las condiciones de aislamiento que quiere aplicar la NBA en la llamada "burbuja" de Disney World donde permanecerán entre uno y tres meses dependiendo de su trayectoria en el campeonato.

El regreso de la NBA, tras la suspensión forzada por el coronavirus el 12 de marzo, parecía prácticamente asegurado desde que la semana pasada las franquicias y la Asociación de Jugadores (NBPA) aprobaron reanudar la temporada el 30 de julio.

La liga, que sigue perfilando con la NBPA algunos detalles del proyecto, no prevé que los cuestionamientos vayan a derivar en un boicot que le obligue a cancelar la temporada, un escenario con grandes repercusiones financieras para todas las partes.

"Si el diálogo actual entre los jugadores se convierte en un movimiento, sí, el 30 de julio podría estar en peligro", dijo el reputado periodista de ESPN Adrian Wojnarowksi.

"Pero no hay ninguna duda de que los jugadores de élite de los equipos aspirantes (al título) han estado bastante sólidos en que quieren jugar y esto sería suficiente para la NBA", señaló el periodista de ESPN, cadena propiedad de la compañía Walt Disney.

Irving,  quien está lesionado y no podría jugar el final de temporada,  habría dicho: "No apoyo ir a Orlando. No estoy con el racismo sistemático y la basura. Algo huele un poco mal”.

Según el medio The Athletic, la invitación a participar en la llamada fue enviada a todos los jugadores de la NBA y finalmente atendida por alrededor de un 20% de ellos.

LeBron James, excompañero de Kyrie Irving en los Cleveland Cavaliers, optó por no sumarse ya que "cree que jugar en Orlando no afectará a su capacidad de seguir inspirando el cambio", dijeron las fuentes de The Athletic.

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