¿Cómo sucedió?. Este cuestionamiento rondó por muchas cabezas y atormentó al personal del Hospital Enrique Baltodano Briceño, de Liberia, luego de que un bebé prematuro y de solo cinco días de nacido diera positivo en una prueba de Covid-19. 

Los momentos de angustia vividos en el nosocomio guanacasteco fueron revelados a Costa Rica Noticias, por su director, el Dr. Marvin Palma.

El médico relató que el bebé, bautizado luego con el nombre de Joshua, nació en una condición muy compleja e incluso debieron darle reanimación. El pequeño llegó al mundo mediante una césarea cuando apenas cumplía las 28 semanas de gestación y con solo 840 gramos de peso.

Al estar en medio de la pandemia, añadió el galeno, el nacimiento se dio bajo estrictos estándares para proteger al niño del SARS-COV-2.  

No obstante, cuando una funcionaria del área de Pediatría resultó contagiada de coronavirus, el hospital decidió hacerle prueba a todos los pacientes con quienes había tenido contacto, incluido el neonato recién nacido, que también dio positivo.

“El domingo que nos reportan que el niño está positivo, la primera a quien se le dice es a la madre. Ella estaba muy angustiada y tuvimos que informarle sin darle mucho detalle, porque nosotros estábamos sin el estudio de campo, de qué había pasado. Ella se asustó mucho porque los medios de comunicación nos empezaron a bombardear de una manera exagerada” mencionó el médico.

Luego de conocer el diagnóstico del menor, parte del personal hospitalario experimentó angustia y hasta desesperación, al punto de que algunos necesitaron atención psicológica.


“A los compañeros se les dio una atención totalmente diferenciada. La primera reacción de algunos fue agresiva, otros estaban molestos o  muy asustados. A todos les tomamos las muestras, unos los mandamos a medicina del trabajo, otros estuvieron en psicología e incluso psiquiatría debido a que necesitaban un apoyo emocional”, contó Palma.


El médico relata que la sección de Neonatología es una de las zonas más restringidas, y asegura que, aunque hubo una pediatra con Covid-19, ella siempre utilizó todos los equipos de protección para tener contacto con los recién nacidos.

“Neonatos es un área muy estricta en cumplimiento de las normas de uso de equipos de protección. Es muy estricta en quien entra y quien sale de este lugar, de cómo se utiliza los guantes y cómo se manipula la nutrición de los menores. En fin, esa área tan exclusiva para la atención de pacientes tan críticos, tan chiquitos, tan bajos de peso, y que nos saliera un positivo fue muy angustiante” lamentó Palma.

El caso de Joshua es calificado por muchos como "un milagro", debido a que luego de dos pruebas ya no tiene rastro de este peligroso virus en su cuerpo.

No obstante, su prematuridad lo obliga continuar bajo estrictos cuidados en el Hospital Nacional de Niños.

Mientras tanto,  para seguir brindado el servicio, el hospital liberiano recibió ayuda del Hospital de Niños, del México, de Puntarenas, Nicoya y Upala.

Mata contó que para prevenir cualquier situación similar, traslaron a  12 embarazadas y a varios recién nacidos a otros centros hospitalarios.

A la fecha, el hospital de Liberia ha reportado cuatro 4 casos de funcionarios con Covid-19, pero según su director, al día de hoy el hospital está libre del virus.

El mal momento vivido con Joshua también fue una lección que los llevó a reforzar aún más las medidas sanitarias sobre todo porque el centro médico se ubica en una zona cercana con la frontera norte.

 

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