“Los apoyo porque son seres humanos muy especiales. Tienen unas cualidades que cualquier homofóbico u homofóbica desearía tener. Son cariñosos, dulces, tiernos y muy sinceros”. Así describe Nidia López, una tilaranense de 73 años, a los gays con quienes comparte y a quienes ha conocido a lo largo de su vida.

Ella es madre y abuela de un hijo y una nieta homosexuales. A ambos los describe como personas maravillosas.

A horas de entrar en vigencia el matrimonio igualitario en nuestro país, López dijo a Costa Rica Noticias que estaba lista para colgar la bandera del orgullo gay en su casa, un techo que la abriga gracias a la bondad de su hijo homosexual.

“Tengo dos banderas una grande y otra más pequeña, estoy por ver cuál pongo. Mi único temor es que me vayan a apedrear la casa, pero por mí la pongo en el techo”, comenta.

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López no niega que al enterarse de la hoxesualidad de su hijo entró en ‘shock’, pero según dice eso le duró nada más un día.

“Le dije, hijo te amo como eres y para él fue un gran alivio. En aquel momento tenía 17 años, ahora es un hombre profesional. Lo mismo hice con mi nieta quien está en la universidad. Ella se volvió y me dijo: ¡Ay abuelita! y me dio un abrazo”, relató la mujer quien es madre de otros tres hijos y abuela de cuatro nietos más.

López se declara en contra de todo tipo de discriminación y pide respeto y tolerancia hacia los homosexuales.

“A mucha gente le he dicho que esta población ha existido siempre, no sería extraño que algún día se enteren que un tío, una hermana, sobrino o nieto son gay. Ellos pueden ser mejores personas que usted y yo”, comenta la ama de casa quien en el pasado se dedicó al comercio.

Redacción: Mercedes Agüero, Jefe de Información Costa Rica Noticias.

 

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