“Espero que el virus se vaya pronto para podernos abrazar”, el conmovedor audio de Sofía a su mamá, quien es doctora

Karen Rodríguez, Directora del Hospital de Alajuela, junto a su hija Sofía. Foto El Universal de México

"Extrañamos mucho darnos besos y abrazarnos", dice Sofía de 4 años a sus padres en un conmovedor audio enviado por WhatsApp.

A Sofía, al igual que muchos  niños en el mundo, no la ha contagiado el virus, pero éste sí le alteró la vida. En su caso, aún más pues sus papás son médicos y debieron suprimir el contacto físico, al menos, a su llegada a la casa.

Su madre, la Dra. Karen Rodríguez es la directora del Hospita de Alajuela, el epicentro del Covid-19 en nuestro país.

La pequeña  Sofía debió aprender a sobrellevar la  nueva normalidad en medio de una pandemia y con padres en la primera línea de atención de pacientes con Covid-19.

Ante esa nueva realidad que implica el distanciento social y dejar de lado por el momento, los besos y abrazos que tanto disfruta, Sofía se vale de la tecnología para expresar sus sentimentos y emociones.

"Te amo mucho mamá. Te extraño, pero espero que el virus se vaya pronto para poder abrazarnos, para poder jugar juntas. Extrañamos mucho darnos besos y abrazarnos. Sí, mami: saliste muy linda en la foto, te mando un rico abracito", dice el audio de 22 segundos que envió a su mamá el pasado 17 de abril.

Escuche el audio aquí: 

El mensaje fue reproducido por el diario El Universal de México, en una entrevista con la directora del Hospital de Alajuela, el más golpeado con la pandemia.

Rodríguez, de 35 años, asumió la dirección de ese centro médico en febrero y dos semanas después el nuevo coronavirus ya se había instalado en su hospital.  

Ella habló con Costa Rica Noticias el pasado 24 de abril sobre su experiencia al frente a ese centro médico y los cambios que tuvo que realizar en la convivencia con su hija.

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"Tengo una hija de 4 años. Ha estado sacrificadísima. Tenemos un protocolo de entrada, porque ya no nos podemos dar besos. Mi esposo también es médico, y tenemos un ritual de entrada, de quitarnos la ropa que traemos del hospital, bañarnos y ella ya reconoce el protocolo. Ella se espera obediente a que nos bañemos para poder saludarnos con la manita y el codito y eso fue a partir del Covid-19. Es doloroso porque soy mamá y estoy deseando comermele los cachetes, pero no se puede" comentó en ese momento.

El Hospital de Alajuela llegó a tener 415 de sus 1.600 funcionarios incapacitados por contagio o por riesgo de portar el coronavirus. Uno de sus médicos falleció de Covid-19, aunque no contrajo el virus en el ejercicio de su profesión sino en un viaje fuera del país.