Un portavoz de la unidad del Ejército popular norcoreano estacionada en Panmunjom, en la frontera con Corea del Sur, amenazó hoy a Estados Unidos con "represalias y castigos sin miramientos" por las maniobras militares en el país vecino.

El portavoz no especificó la forma que tomarían esas represalias. Corea del Norte supone que Estados Unidos quiere preparar un ataque con esas maniobras conjuntas.

"Estados Unidos será responsable de las consecuencias catastróficas que acarrean este tipo de maniobras bélicas agresivas y desconsideradas", indicaron los medios estatales citando al portavoz del Ejército.

Mientras tanto, el comandante del comando del Pacífico de Estados Unidos, Harry Harris, destacó la importancia de hallar una solución pacífica al conflicto.

"El punto de partida más importante es el diplomático", dijo Harris en la base de Osan, al sur de Seúl, según los medios surcoreanos. "Esperamos encontrar una solución diplomática para el desafío de Kim Jong-un y estamos trabajando en ello", añadió refiriéndose al líder norcoreano.

Este trabajo debe estar basado en un fuerte esfuerzo militar y una "fuerza combativa creíble", señaló. El almirante supervisa la maniobra junto a otros comandantes estadounidenses.

No es inusual que Corea del Norte endurezca su retórica por las maniobras al otro lado de la frontera. Sin embargo, las tensiones volvieron a aumentar tras dos ensayos norcoreanos con misiles intercontinentales en julio. El país quiere desarrollar misiles que puedan trasladar una cabeza nuclear hasta Estados Unidos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó al régimen comunista en Pyongyang con "fuego y furia", lo que avivó la preocupación por una posible guerra entre los dos países, dado su armamento nuclear. Corea del Norte reaccionó amenazando con lanzar misisles a las aguas de la isla estadounidense de Guam en el Pacífico, pero finalmente cambió sus planes.

Las fuerzas armadas de Estados Unidos y de Corea del Norte iniciaron el lunes el ejercicio de once días "Ulchi Freedom Guardian", que llevaba planeado desde hace tiempo.

Durante el ejercicio se realizan simulaciones asistidas por computadora de una guerra en la península coreana.

El comandante de las Fuerzas de Estados Unidos en Corea (USFK), Vincent Brooks, rechazó las exigencias de Corea del Norte de poner fin a las maniobras conjuntas. Los dos aliados continuarán con los ejercicios hasta que "haya una razón para no hacerlo". Y destacó: "Estos ejercicios son muy importantes".

Estados Unidos tiene desplegados 28.500 soldados en Corea del Sur.

Un grupo de congresistas estadounidenses también exigió durante una visita a Seúl una solución diplomática para el conflicto.

"Debemos reconocer que una guerra preventiva no solucionaría este problema, sino que lo empeoraría mucho más", dijo el senador Edward Markey, un demócrata de Massachusetts, tras una reunión con la delegación del presidente Moon Jae-in.

Negociar con Corea del Norte no es una concesión de Estados Unidos, sino el único camino para hacer que la península coreana quede libre de armas nucleares, destacó.

 

Diana Vásquez Valverde
Author: Diana Vásquez ValverdeWebsite: http://sinart.go.crEmail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.
Periodista
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